La palabra ‘sostenible’ empezó a entrar en el diccionario de los centros culturales cuando empezaron a sentirse amenazados por su rendimiento y su continuidad en las ciudades o en los diferentes barrios.

Los centros culturales tienen un papel fundamental en la difusión y en el desarrollo del aspecto cultural de las personas. Estos se encargan de ofrecer diferentes herramientas para ser una de las ‘armas’ más valiosas a la hora de transmitir valores culturales.

Sostenibilidad en centros culturales

Por ello, las razones y las formas en las que un centro cultural tiene, y debe, ser sostenible son las siguientes:

  • Los gobiernos locales tienen que hacer hincapié en el mundo cultural ya que, después del económico, de la equidad social y del medioambiente, es un tema importante para la formación y el saber de su población.
  • La falta de cultura dificulta el desarrollo sostenible y el bienestar.
  • Los gobiernos deben satisfacer las necesidades del presente sin poner en peligro las del futuro.
  • Establecer objetivos y acciones concretas relacionadas con la cultura en áreas como educación, economía, ciencia, comunicación, medio ambiente, cohesión social y cooperación internacional.
  • La cultura es un agente que caracteriza tanto el medio físico como el social. El medio físico es el patrimonio, los recursos naturales, la geografía… El medio social son los estilos de vida, las formas de convivencia, el conocimiento local, las celebraciones, las tradiciones, los símbolos, los mitos y creencias…
  • La cultura ha conformado el entorno físico y social. Lo nuevo no se construye sobre nada, si no que se construye sobre un contexto en el marco cultural. Así, las sostenibilidad define la identidad.
  • Para lograr una buena sostenibilidad, los centros culturales tienen que tener metas ambiciosas y diseñar productos y servicios que influyan positivamente en la cultura.
  • Crear voluntarios en los proyectos a desarrollar servirá para concienciar a más personas sobre los asuntos sociales y culturales que se exponen en el centro. Además, todos ellos tendrán que tener un estilo de vida saludable ya que son el ejemplo a seguir de más personas del entorno cultural.
  • Entrando en materia económica, una buena fuente de ingresos para los centros culturales son los alquileres de sus espacios para desarrollar actividades ajenas culturales a las suyas, es decir, teniendo diversificación.