En la última década, han sido cada vez más los cines de nuestro país que han tenido que echar el cierre por la crisis pero ahora, los vecinos de muchos barrios, se niegan a que esta situación siga existiendo.

antiguo cine

Siempre se pone de ejemplo el de la Gran Vía de Madrid, donde la calle más popular de la capital albergaba decenas de cines donde en sus exteriores se anunciaban los éxitos y estrenos en sus carteleras. Con el paso del tiempo, esos carteles se han ido cambiando por letreros luminosos de conocidas marcas de ropa pero no solo en Madrid la crisis se “comió” a los cines.

La crisis, el cambio cultural y el famoso IVA fueron el monstruo que derribó las ilusiones de muchas personas de ir un día a la semana al cine y por eso, muchos vecinos de diferentes barrios españoles se han puesto manos a la obra y han empezado a reabrir pequeñas salas de barrio para darles un nuevo enfoque. En ellos se implantó un modelo de gestión comunitaria que, a través de un pequeño grupo de asociados, se encargan de realizar la programación de las proyecciones y el resto de actividades: charlas, coloquios, cursos… todos ellos, relacionados con el mundo cinematográfico.

Todo esto lo han tomado como ejemplo del sistema Community Supported Cinema y ya lo han implantado en ciudades como Santiago de Compostela, Valencia, Madrid y Barcelona.

Una forma diferente de hacer las cosas y de invitar al espectador a ver y a disfrutar de la cultura desde otro punto de vista.

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