Facebook, Twitter, Instagram… A nadie nos suenan raros estos nombres. Las redes sociales se han hecho ya un hueco dentro de nuestras vidas. Las empresas las tienen en el punto de mira, y es que quien no está en Internet es como si no existiera.

La cultura no puede dar la espalda a este fenómeno, y si no queda otra más que “adaptarse o morir”, ¿no estaría bien aprender a aprovechar sus ventajas?.

Aquí os dejamos algunas de las maneras en las que dentro del mundo cultural podemos beneficiarnos de las redes sociales.

Redes sociales y gestión cultural

Cercanía con el público.

Las organizaciones ya no son un ente inalcanzable con el que comunicarse es casi misión imposible. Gracias a las redes sociales, el público puede establecer una comunicación directa con artistas y proyectos culturales a través de sus propios perfiles.

Si un consumidor quiere consultarnos algo, expresar una opinión… En la mayor parte de casos acudirá en primer lugar a nuestras redes sociales. Sabiendo esto, podemos aprovechar esta ventaja para forjar una relación cercana e interactiva con nuestro público y aportar así más valor a nuestro proyecto.

Tal es el caso de Netflix, la famosa empresa de entretenimiento estadounidense. Su actividad e índice de respuesta en redes sociales son muy altos, resolviendo así gran parte de cuestiones a los usuarios de manera directa.

 

Inmediatez de las novedades

Las redes sociales se han posicionado como el mejor vehículo para comunicar las últimas noticias. Su inmediatez y brevedad de los mensajes hacen de estas la herramienta favorita del público para estar al día.

En este sentido, las redes son de gran utilidad dentro de la cultura, un mundo lleno de eventos. Los artistas destacan la comodidad de las redes sociales para comunicar su agenda de manera directa a sus seguidores: fechas, estrenos, inauguraciones… Mientras que antes necesitaban un agente intermediario, ahora pueden hacerlo ellos mismos.

 

Bilateralidad en la comunicación

La relación con la audiencia ha pasado de ser unilateral a bilateral. Gracias a las redes sociales, la comunicación es recíproca, y el público puede ser una parte activa dentro del proceso a través de sus propios perfiles.

Esta interacción supone un beneficio para ambas partes: el público se siente implicado, y nosotros conseguimos el tan codiciado “que hablen de nosotros”.

Actualmente, ese paradigma de la comunicación se materializa a través de una mención o un hashtag. Gracias a esta posibilidad, los usuarios pueden pasar de ser solo público a un posible altavoz si logramos aparecer en sus redes sociales.

Si sabemos que a la gente le gusta compartir fotos y momentos cuando va a un evento cultural, como un concierto o una obra de teatro, ¿por qué no promover un hashtag de ese evento? De esta manera, conseguiremos notoriedad gratuita en redes sociales.

 

Análisis de nuestro público

La participación del público a través de sus propios perfiles supone otra ventaja. Las redes sociales nos permiten tener un feedback directo de nuestros consumidores a partir de sus comentarios, likes, contenido que comparten…

Esto nos abre la posibilidad de conocer diversas características de nuestro público que antes era muy costoso de averiguar.

Si sabemos sacarle partido a esta ventaja, podemos determinar qué espera el público de nuestro proyecto, cómo podríamos mejorarlo, en qué lugares hay más demanda…

 

Creación de contenido atractivo

Una de las mayores estrategias de redes sociales es la creación de contenido atractivo para nuestro público. Ser capaces de ofrecer un contenido que interese a nuestros seguidores es la mejor manera de fidelizarles en redes sociales.

El contenido ideal dependerá de las preferencias de cada público, algo que podemos averiguar analizando su respuesta en redes sociales.

 

Ayuda a la construcción de imagen

No hay que olvidar que las redes sociales no dejan de ser una herramienta dentro de la comunicación global. Su uso puede ser muy útil para ayudar a construir la imagen que queremos proyectar en el público, siempre y cuando toda la comunicación esté enfocada a los mismos objetivos.

En el caso de la cultura, las redes sociales pueden convertirse en un medio ideal para reforzar el objetivo artístico de nuestro proyecto. Muchos son los artistas que aprovechan la parte visual de las redes sociales para hacer de estas su “portfolio social” a través de fotografías y videos.

Estas son solo algunas de las oportunidades que nos ofrecen las redes sociales. Sin embargo, la realidad es que las posibilidades son tan infinitas como la creatividad de cada uno a la hora de utilizarlas. Concursos, sorteos, encuestas… Son muchas las maneras de sacar partido a las redes sociales a un coste muy bajo, ¡así que ya no hay excusa para no usarlas!