La Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) ya ha publicado su Informe Mundial de la Música de 2017, o GMR con sus siglas en inglés.

El pasado mes de abril, IFPI anunció en este estudio una realidad cada vez más esperanzadora; el constante incremento de los ingresos globales de la música grabada, que el año pasado fue de un 8,1%.

La música graba mejora sus números

En este sentido, el dato viene acompañado de numerosas declaraciones de profesionales de la industria. Rob Stringer, CEO de Sony Music Entertainment, destaca que “este capítulo de la música grabada tiene el crecimiento más innovador y acelerado que hemos experimentado en décadas”. Por su parte, Max Lousada CEO de Música Grabada en Warner Music Group, señala que ahora el papel de la industria es “ayudar a que la creatividad de los artistas se convierta en carreras profesionales y cuidar la base de fans”.

Este aumento es el tercero consecutivo desde 2014. Parece que dejamos atrás, por fin, las dolorosas cifras de caídas que la industria musical venía trayendo desde comienzos del siglo XXI. Este año se ha registrado, de hecho, uno de los crecimientos más altos desde que el IFPI empezó a realizar en 1997 sus investigaciones del mercado musical.

Digital vs. físico

8,1% es el incremento de ingresos que la industria musical experimentó en 2017. Pero… ¿de dónde viene la recaudación? Si somos un poco observadores, la respuesta está clara: el streaming.

Uno de los datos más destacables del estudio es el aumento en un 54% de la música digital que se comparte a nivel mundial. Del mismo modo, las plataformas de música en streaming han experimentado en 2017 un aumento del 41,1% con respecto al año anterior. Resulta obvio, pues, lo que nos encontramos por contrapartida: un descenso del 20,5% en música descargada y del 5,4% en venta física.

El GMR también nos deja una gráfica de cómo se distribuyen actualmente los ingresos que percibe la industria musical. El dato más alto pertenece a la música en streaming, que goza de casi la mitad de los ingresos globales: un 38%. El siguiente sector es la venta física, con un 30%. A este dato le siguen el de la venta digital excluyendo el streaming, que se queda con un 16%. Por último, un 14% pertenece a los derechos de ejecución, experimentando así un incremento del 2,3% con respecto a 2016.

Además, este estudio también incluye un ranking de los países con los mercados musicales más potentes. De más a menos, estos son EE.UU, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Corea del sur, Canada, Australia, Brasil y China.

Dados estos datos, expertos de la industria musical se plantean los mismos puntos de mira. Entre esos horizontes, destaca el aprovechar las oportunidades de la tecnología para ofrecer al cliente la mejor experiencia de consumo. Del mismo modo, estos profesionales coinciden en aprovechar el mundo digital para desarrollar la carrera de los artistas a “nivel global” en decenas de países.

España supera la media

Si bien España no disfruta de uno de los mercados musicales más potentes, este creció por encima de la media mundial: un incremento del 9%, superando así los 232 millones de euros. Más concretamente, en nuestro país la cifra registra una gran diferencia entre soportes físicos y digitales.

Las plataformas digitales duplican casi los ingresos de la venta física. Un 152,4 millones de euros de venta digital frente a los 79,2 de los soportes físicos. Además, dentro de esta parte física, también se constata una realidad ya anunciada; la recuperación del vinilo en detrimento del CD.

Un último dato destacable de España es la modalidad en el uso de las plataformas streaming. Cada vez son más los españoles que apuestan por la opción premium, cuyos ingresos han ascendido en nuestro país a 84€ millones, mientras que el consumo en su versión gratuita está en 30€ millones.