Lolo Arincón es el director del sello discográfico gallego Xonix Records.

En 2009, y ante la inexistencia de plataformas locales que apoyaran su anterior proyecto musical, este profesional se lanzó a dirigir su propio estudio de música. En este lugar, como él explica, solo se sigue una premisa: trabajar en proyectos en los que el equipo crea.

Este año, Lolo ha decidido especializarse en gestión musical para poder ofrecer un mayor apoyo a sus bandas. Hablamos con este experto en música sobre su estudio, management musical y los nuevos rumbos de esta industria.

Lolo Arincón management musical

Buenas tardes Lolo, muchas gracias por atendernos. Para empezar, ¿qué crees diferencia a Xonix Records como sello discográfico?

El trato de tú a tú con los artistas y bandas que trabajan con nosotros. Somos como una gran familia que compartimos una pasión común: la música.

Aquí nadie es más importante que los demás, nos dejamos la piel en sacar todos los proyectos adelante, ya ellos que confían en nosotros al poner sus trabajos y sus carreras en nuestras manos. Por eso hacemos lo imposible para que ese trabajo tenga la máxima difusión posible y que la carrera musical del artista o banda tome el rumbo correcto. Eso sí, siempre dentro de nuestras posibilidades.

¿Qué tipo de bandas albergáis?

De todo tipo: rock, ska, reggae, pop…, pero seguimos respetando la única norma que nos pusimos al comenzar en 2009 con este proyecto: trabajar solo con artistas y grupos cuya propuesta nos llene. Pensamos que es la mejor manera de dar siempre el 100%. Si no te gusta o no crees en ello, jamás darás todo lo que puedas para ayudarles, y sería engañarte a ti y a la otra parte. Conozco casos de compañeros del mundillo que trabajan con bandas que les reportan buenos beneficios pero que a ellos personalmente no les gustan. Esa no es nuestra forma de entender la música, porque, tarde o temprano, algo acabará mal. Tienes que disfrutar con tu trabajo.

¿Qué es lo que te llevó a lanzarte y crear tu propio sello?

Pues realmente fue la inexistencia en Galicia de una plataforma desde donde sacar adelante el trabajo de mi anterior banda (Tu mujer nos engaña). No había sellos que apostaran por nosotros en nuestra comunidad, y los que había intentaban sangrarte económicamente para después no ver resultados. Por otro lado, los de ámbito nacional y multinacionales solo se la jugaban por la música comercial que les reportara beneficios al momento, así que decidimos montar nuestro propio sello para sacar nuestros trabajos.

¿Cuáles son tus funciones en Xonix Records?

Al ser una discográfica independiente tenemos que multiplicarnos; yo me encargo sobre todo de la grabación, mezcla y mastering en nuestro estudio, también de la producción, temas legales y el management de alguna de las bandas. Iago Jorge se encarga de producción, management y redes sociales, y Francisco Montoto es nuestro socio en la sombra que se dedica más a la parte musical: arreglos, composición, creación, etc.

De todo tu trabajo ¿qué parte disfrutas más y cuál es la más costosa?

Yo disfruto trabajando en cualquier proyecto que me guste. Para mí, la música es mi pasión, y por ello pongo corazón y alma en todo lo que hago, aunque a veces ese esfuerzo no se vea recompensado como nos gustaría, ya que es el público quien tiene la última palabra. La parte más costosa pienso que es el tema burocrático y la cantidad de dinero que tienes que invertir para tener todo legal y así poder realizar tu actividad tranquilo: papeleo, seguros, licencias, tasas, etc.

Ahora quieres aumentar tus labores como director del sello y apostar también por el management ¿por qué esta decisión?

Pues nos decidimos a dar este paso por la cantidad de bandas que pasan por nuestro estudio con grandes proyectos pero sin recursos para gestionar todo lo relativo a sacar adelante una banda (promoción, redes sociales, búsqueda de conciertos, contacto con las administraciones, registros, propiedad intelectual, etc.). Por esta razón, veían que sus carreras se quedaban estancadas o terminaban antes de comenzar.

En este sentido, ¿qué has podido aprender en el curso de Management Musical de IGECA?

Principalmente la cantidad de distintos campos y conocimientos que tiene que conocer un buen mánager para llevar a buen fin su trabajo: desde marketing y relaciones públicas hasta medios de comunicación, redes sociales o requisitos legales.

Como profesional de la música durante tantos años, ya tendrías alguna noción sobre el management musical. ¿Qué conocimientos extra te ha aportado este curso?

La verdad es que ha cambiado mi visión de cómo se debe trabajar para poder alcanzar objetivos cada vez mayores y no quedarse estancado, digamos, en un bajo nivel. Yo pienso que una gran banda o un gran artista lo es al menos en un 50% gracias a las personas que tiene detrás y que tienen que estar a su altura. El mánager es un eslabón fundamental en esta cadena; yo lo veo como la unión entre la banda y el público.

Desde que terminaste el curso hasta ahora ¿hay alguna enseñanza que ya hayas podido poner en práctica?

Muchísimas, sobre todo en lo referente a la información de nuestras bandas que hacemos llegar a los medios, promotores, etc. Ahora somos más concretos y efectivos. Tenemos un conocimiento más amplio de los tipos de contratos necesarios en este trabajo para que todas las partes estén en buena sintonía de trabajo, y el trato ahora es más profesional con los diferentes agentes del proceso.

Con tu experiencia hasta el momento ¿cuáles dirías que son las claves para ser un buen mánager?

Yo creo que la principal es ser honesto e ir siempre con la verdad por delante. Si un mánager viene y te dice: “te voy a conseguir este año 60 conciertos por lo menos” y eres una banda que está empezando, ten cuidado. No te está diciendo la verdad, y los más seguro es que te intente sacar dinero para después desaparecer.

Y por último ¿cuál crees que es el rumbo actual de la industria musical?

Si tuviera una respuesta a esa pregunta sería el rey Midas del mundo musical, ja, ja. Pienso que, ahora mismo, las bandas tienen su mejor escaparate y fuente de ingresos en los conciertos, tanto en salas como en festivales, ya que hay un montón y cada vez más. Pero también creo, aunque espero equivocarme, que esto está cogiendo forma de una “burbuja festivalera”, y que igual que pasó con la inmobiliaria, en breve explotará y no sabemos que consecuencias puede tener eso.

En cuanto a Internet, tenemos más plataformas que nunca donde mostrar nuestro trabajo y llegar a más público, pero las ganancias que pueda sacar de ahí el artista o banda, sobre todo si están comenzando, son prácticamente nulas.