El deterioro de una pieza, conlleva la disminución de su valor: decoloración, pequeñas roturas, desgaste de los materiales y otras patologías que, sin llegar a su total destrucción, afectan a sus cualidades estéticas y culturales.

Los objetos buscan establecer un equilibrio físico-químico con su entorno y cualquier variación puede romperlo, por ello es importante evitar cambios bruscos, colocarlos en medios sanos y que su manipulación sea aséptica y meticulosa... Para ello se utiliza la conservación preventiva.

Conservacion preventiva bienes culturales

La contaminación atmosférica y la conservación preventiva

La contaminación atmosférica es una importante fuente de problemas. Muchos de los contaminantes que afectan a los bienes culturales proceden del exterior, pero es frecuente que sea una inadecuada práctica museográfica la que produzca los gases que se liberan al exterior. Los contaminantes más dañinos son: el dióxido de azufre, el sulfuro de hidrógeno, el ozono, los óxidos de nitrógeno, el hollín, las partículas ácidas y alcalinas y los compuestos orgánicos volátiles.

Los contaminantes ocasionan cambios químicos que llevan a la degradación de los materiales. El dióxido de azufre, afecta a piezas compuestas por caliza y mármol, así como a el algodón y a la celulosa.

Las partículas sólidas producidas fuera del edificio (polvo y hollín) proceden de la combustión de carburantes, que suelen ser ácidos y contener un alto porcentaje de metales pesados que aceleran los procesos químicos de degradación. Las que se generan dentro del museo, contienen un alto porcentaje en fibras y partículas de piel caldo de cultivo para la proliferación de ciertos microorganismos muy dañinos.

El control de los contaminantes, se hace a través de los sistemas de aire acondicionado, que incorporan una serie de filtros que reducen la concentración de contaminantes sólidos y gaseosos a unos niveles aceptables para la conservación de las piezas. Existen métodos de control más complejos, como la aplicación de pinturas especiales a la madera, provocando una barrera a los vapores ácidos o usando materiales absorbentes para el control de las colecciones tanto en la zona de almacén como de exposición.

Conservacon preventiva bienes culturales

 

Las plagas. Un verdadero problema para las colecciones

Las plagas que atacan a los objetos provocan daño por degradación física y química de los materiales. Siendo las principales: microorganismos, vertebrados e insectos.

Microorganismos: bajo determinadas condiciones, se favorece su aparición, alimentándose del substrato donde crecen. En determinadas condiciones atacan a los materiales, produciendo daños que van desde la aparición de manchas a la total destrucción de la pieza. El principal método de control tiene relación con los niveles de humedad, que deben estar por debajo del 65%. También deben controlarse las humedades de zonas más sensibles y mantenerse los estantes a una altura mínima de 10 centímetros sobre el suelo. La limpieza es fundamental, porque el polvo contiene esporas de hongos que pueden desarrollarse libremente en unas condiciones climáticas adecuadas.

Vertebrados: Principalmente, roedores y aves, que provocan un fuerte daño físico en materiales, tanto por su destrucción física motivada por las mordeduras, como por la degradación química generadora de substrato para microorganismos, provocada por los excrementos. Para su prevención se aconseja eliminar cualquier fuente de comida o de basura dentro del edificio y asegurándose del cierre total de puertas, respiraderos y ventanas. En cuanto a la entrada de aves, hay que tener en cuenta los posibles lugares de anidamiento para colocar elementos disuasorios.

Insectos: Es necesaria la limpieza y el control de alimentos; así como la inspección de grietas, tuberías de aire y saneamientos, posibles focos de anidamiento de estos animales. Deben controlarse las condiciones climáticas, evitando condiciones extremas de temperatura y humedad y favoreciendo una correcta ventilación del edificio.

En ocasiones hay que acudir a métodos más enérgicos para reducir las causas que provocan los daños y que pueden llegar a motivar su destrucción. Una adecuada prevención será la base que asegure la perdurabilidad de los objetos en las mejores condiciones.

El hombre: principal responsable del deterioro de las piezas

La manipulación humana es otra de las causas habituales de deterioro de las colecciones. Hay que considerar el material del objeto, su forma y tamaño. Para prevenir el deterioro de los objetos debido al almacenamiento o a la exposición, se valorará la estabilidad y el aislamiento de las vitrinas que sus materiales san estables y no produzcan sustancias nocivas. Además cualquiera que vaya a manipular objetos debe tener en cuenta ciertas consideraciones:

  • Mantener las manos limpias de manera continuada.
  • No caminar hacia atrás cerca de las piezas.
  • Asegurar correctamente los objetos antes de mover cualquier vehículo.
  • No arrastrar las piezas bajo ningún concepto.
  • Analizar posibles desperfectos o deteriores antes de la manipulación y proceder a su anotación.
  • Apoyar siempre las piezas sobre un material blando, nunca directamente en el suelo.
  • Usar guantes de algodón o similares antes de tocar cualquier objeto.
  • Asegurarse de que los objetos no llevan ningún elemento que sobresalga y no apilarlos…

Para concluir podemos decir que para que la conservación sea efectiva debe tener en cuenta una serie de principios:

  • La preservación física del objeto como base de la investigación.
  • Dar prioridad de la conservación preventiva frente a la restauración, siempre que sea posible.
  • Comprender que cada objeto tiene un valor documental en sí mismo y debe tratarse de manera individualizada.
  • Toda intervención debe seguir una metodología científica, basada en la investigación de las fuentes, el análisis, la interpretación y la síntesis que permitirán preservar la integridad física del objeto, conferirle significación e incrementar el conocimiento del mismo.
  • Se debe proceder a la documentación de cualquier intervención…

De esta manera conseguiremos preservar nuestro patrimonio tangible, para que nuestros descendientes puedan disfrutarlos, admirarlos y ser parte de la continuidad de nuestra historia.


Formación relacionada:

Curso Universitario de Especialización en Conservación Preventiva de Bienes Culturales

Curso Universitario de Especialización en Conservación y Gestión de Museos