Belén Navarro Ruiz ha decidido dar un giro de 180 grados a su carrera y hoy en día se dedica a ser mánager musical.

Para iniciarse en este nuevo camino ha realizado recientemente el Curso Univerisitario de Especialización en Management Musical: La Profesión del Mánager, de IGECA. Hablamos con ella sobre el sector y la profesión de Mánager musical.

Eres contable de profesión, ¿crees que el rango que has ostentado como jefa administrativa tiene que ver con la gestión a nivel general?

Sí. Gran parte de mi trabajo ha conllevado esa gestión.

¿Qué tipo de actividades realizabas en tu puesto como administrativa?

He sido contable durante 26 años, pero los últimos 16 cambió mi rol dentro de la organización en la que estaba y eso hizo que me centrase más en la negociación colectiva y, sobre todo, en la negociación de los planes de igualdad y en gestionar equipos de mujer, juventud, inmigración y abrir espacio y contactos con las organizaciones sociales.

¿En qué momento de tu carrera decides hacer el curso “Management Musical: La Profesión del Mánager”?

Decido hacer el curso porque desde principios de año mi intención era cambiar de rumbo por circunstancias personales. He querido dedicarme a mi hijo. Él decidió que quería iniciarse en el mundo de la música y di el paso adelante. Como en cualquier materia, tienes que informarte de lo que vas a trabajar. Evidentemente me queda mucho por aprender, pero con el curso he querido iniciar una formación para tener contacto con este mundo en particular.

Has ostentado cargos políticos, has sido vicepresidenta de una ONGD, ¿qué puntos en común tiene esto con la profesión a la que has decido dedicarte ahora?

El relacionarte con la gente. Gestionar un equipo de gente. En el tema de la representación musical, tú eres el que lleva la voz cantante, pero tienes que formar un equipo de gente porque no puedes conocer a todo el mundo ni todos los temas. Como ha pasado en los más de 30 años que tengo de vida profesional, cuando la vida te pone un camino y tienes que tirar por él, lo primero es tener contactos y la formación básica para empezar. Creo que el mayor punto común es el de gestionar equipos de gente y relacionarte con ellos. Siendo mánager tienes que contactar con gente muy diferente, a la que no conoces de nada y a la que tienes que empezar a hablar en frío muchas veces.

¿En qué consiste el trabajo como mánager musical?

Para mí es el intentar obtener los máximos beneficios para tu representado. No para mí como mánager, sino buscar el beneficio del representado, y no solo económico sino también personal. Posiblemente, a nivel económico, una propuesta de trabajo pueda ser muy interesante, pero personalmente puede estar destrozando una carrera. Tienes que cuidar a la persona a la que representas en todos los sentidos. Así es como yo entiendo la función del mánager. El hablar en su nombre y obtener los máximos beneficios independientemente de que haya beneficio económico o no. Hay que primar la dignidad de la persona frente a cualquier otra cosa.

El trabajo de mánager es estar detrás. El protagonista debe ser el representado. Un buen mánager es el que hace su trabajo en la sombra. Si el protagonista es el mánager algo falla. He entendido siempre que todo se mueve con equipos y cuando se forman y funcionan bien al final da igual quién haga el trabajo mientras salga bien, es trabajo de equipo.

¿Cuánto tiempo has tardado en comenzar a trabajar como representante desde que hiciste el curso?

Prácticamente ha ido a la par. Con mi representado empecé todas las gestiones antes de empezar el curso. Había que registrar la marca, las canciones, todo el trabajo previo a que empiecen a salir los temas. El curso me ha ayudado mucho en los temas más burocráticos de contratos con artistas, distribuidoras y demás. Paralelamente, mientras estudiaba, estuve ya hablando con una distribuidora. He estado haciendo el curso y a la vez ya trabajando.

¿Con qué artista trabajas actualmente?

Es un cantante, como te decía, inicialmente me decanté por dedicarme a esto para representar a mi hijo. Ya tengo varios contactos de otra persona a la que puedo representar, pero la idea de inicio fue representar a mi hijo. Desde que empecé el curso he estado trabajando con él y es el único representado que tengo ahora mismo bajo contrato.

Él es cantante, se llama Karim Vitas Jr y hace música urbana. Ya han salido dos canciones en Spotify y el resto de plataformas musicales y también hay algunos vídeos en Youtube de las canciones.

 

Por la experiencia que tienes y por lo que has podido ver de la industria musical, ¿qué particularidades tiene para ti la profesión de representante hoy en día en España?

Por lo poco que he podido ver, creo que hay algo muy establecido y hay grandes grupos que representan a la mayoría de los artistas. Es un mundo muy complicado para entrar y desarrollarse, pero también creo que todos tienen cabida. Es un mundo encorsetado, pero ahora con las redes sociales está cambiando todo, son los artistas los dueños de su trabajo y están abriendo el camino poco a poco. Las redes sociales están cambiando las prácticas habituales de la industria, en las que grandes corporaciones son las dueñas de todo y tienen a la mayoría de cantantes de éxito.

Para mí este mundo es completamente nuevo. Llevo poco tiempo y aún me queda mucho por aprender. Al final, cualquier ámbito profesional se rige por las mismas pautas, por suerte o por desgracia. En temas de comunicación hay grandes bloques a los que les es muy difícil soltar ese rol de directores en cada espacio. Yo lo que pretendo es trabajar con el máximo respeto a la profesión, desde el desconocimiento, porque he hecho un curso y voy a iniciar esta aventura y quiero tener ese respeto también a la gente que lleva mucho tiempo en esto. No quiero irrumpir creando polémica, quiero avanzar despacio para ir cambiando las cosas paso a paso. Creo que debe de haber unos cauces de desarrollo en el que todos quepan. Todo es lícito si se hace desde el respeto.

¿Cómo ha sido la experiencia de estudiar este curso online?

Para mí muy buena por el tiempo. Hacerlo online te da mucha libertad y, sobre todo, la agilidad del curso. Los contenidos me parece que son los adecuados para tener una visión general de este mundo. Todos los temas tratados son acordes a lo que se puede pedir, aunque tengas cierta experiencia, hay cosas que se te pasan y que no tienes en cuenta. Todo el conocimiento que no tenía y que me ha aportado el curso, me ha servido para ir avanzando. El curso es muy interesante porque he aprendido conceptos que no sabía, me queda mucho aún, pero me ha puesto en el camino de saber dónde buscar.

¿Qué consideras que es lo más importante, o que te ha llamado más la atención, del curso?

Importante ha sido todo porque aterrizas en conceptos que desconocías. Pero si tengo que destacar algo es el tema de los contratos. Lo desconocía casi totalmente. Específicamente los contratos entre artistas, mánager, el tema de la exclusividad, ha sido fundamental y de lo más importante. Luego también la figura del road manager, que era un concepto que yo no tenía. Esos han sido los dos temas fundamentales. También el curso explica cosas acerca de giras, festivales, cómo funcionan, cómo negociar son salas de conciertos o ayuntamientos y es algo igualmente importante. Al final te lleva a hacer las cosas de manera más profesional. Para el iniciarme ha sido fundamental. Cuando busqué internet algún curso parecido y vi el de IGECA enseguida me apunté porque lo vi claro.

Siempre nos podemos equivocar o pueden surgir problemas, pero si empiezas el camino con pie firme y aprendiendo antes cómo funcionan las cosas tendrás menos problemas y, probablemente, todo saldrá mejor.