Agripina Carretero de la Hoz (Valdepeñas, 1992) es periodista y autora. Actualmente, además de trabajar en el mundo del marketing y la comunicación, ha escrito dos libros de poesía publicados en 2018 y 2019.

En el año 2010 comenzó un blog que usaba a modo de diario con textos e imágenes. En aquel momento tuvo bastante éxito en la red y ocho años después se convirtió en su primer libro.

Hablamos con Agripina Carretero para que nos cuente sobre el proceso de autopublicación y publicación de sus poemarios y de cómo ve la situación actual en cuanto a la escritura y al consumo de poesía y literatura en las redes sociales.

Agripina Carretero De La Hoz

¿Por qué decidiste empezar el blog No me gusta mi nombre?

El blog lo abrí en 2010. Si te soy sincera, cuando lo abrí no me podía ni imaginar lo que significaba abrir un blog en internet. Lo que quería era guardar mis textos en algún lugar, archivarlos de alguna manera. Darles un poco de vida, de forma, acompañarlos con imágenes y que cada texto tuviera su propia fecha. Era la mejor manera de poder compartir lo que yo escribía. Ya no solo por el hecho de compartirlo con el mundo, sino escribir por ti misma, no para los demás. Eso ya vino después cuando me di cuenta de que la gente que me leía se sentía identificada con lo que había escrito. Por aquel entonces lo único que quería era escribir para mí, guardar mis textos, plasmar mis emociones.

¿Qué tienes pensado hacer con el blog a día de hoy? ¿Piensas en volver a subir contenido?

Nunca he pensado en cerrarlo porque me da mucha pena, pero es verdad que llevo mucho tiempo sin actualizarlo. Pienso que la gente lee cada vez menos blogs, antes se navegaba de blog en blog, era lo que lo que se llevaba entonces y lo que la gente pedía. Ahora, sin embargo, se consume mucho menos este tipo de contenido y eso te obliga a reconvertirte. Actualmente, yo comparto mis textos por Instagram porque creo que se consume de manera más instantánea y el blog lo tengo apartado.

El primer libro que publiqué estaba formado por muchos de los textos del blog. Cuando autopubliqué no pensaba que el libro se iba a reeditar e iba a llegar un poco más lejos de lo que creía. Y el proceso de crear el libro fue una recopilación de todos los textos por si el día de mañana ese blog desaparecía, que no se perdiera el contenido.

Has tenido un crecimiento grande en redes sociales, especialmente Instagram, en los últimos años, ¿cómo gestionas tu cuenta para atraer a más público?

El crecimiento más grande fue hace dos años. Yo tenía unos 5.000 seguidores y de repente empecé a crecer. En cuestión de cuatro o cinco meses llegué a 20.000 seguidores y a lo largo del año he estado un poco más estancada. Al final mi perfil se nutre mucho de frases. Cuando empecé a subir más contenido relacionado con la escritura eso se dio la vuelta porque creo que mi contenido es muy compartible. Mucha gente ve una frase y no la comparte porque sea mía sino porque ese día, en ese momento, y a esa persona, le ha gustado y decide, por ejemplo, ponerla en stories. Eso acaba generando un impacto en mi cuenta. Ahora he aprendido mucho de marketing, porque trabajo en una agencia, y estoy invirtiendo todo ese conocimiento sobre la materia en mi perfil personal y se ve que funciona un poquito. 

Agripina Carretero De La Hoz Mellamoagripina poesía

¿Cómo descubriste que querías dedicarte a la poesía?

Siempre quise estudiar periodismo. Quería hacerlo porque me gustaba escribir, no por otra cosa. Veía que esa era la puerta que tenía que escoger para, por lo menos, escribir en mi día a día. Cuando mi blog empezó a tener visitas me di cuenta de que mi jobi funcionaba. Sin embargo, a día de hoy no puedo decir que viva de la poesía, no tengo un número de seguidores muy alto ni un nivel de ventas exagerado. Pero es cierto que me da algo que no me imaginaba. Tengo una comunidad muy bonita de gente a la que le gusta leer, que se conocen. No sabía que esto iba a surgir de la poesía, porque cuando hablas de poesía a veces a la gente le echa para atrás. Aunque, por otro lado, parece que hoy en día gusta leer textos más concisos, rápidos y que hagan sentir identificados. De alguna manera, creo que las redes sociales están haciendo que se recupere un poco el amor por la lectura. Era algo que no me esperaba, pero estoy motivada a seguir haciendo cosas y seguir creciendo.

¿Cómo fue el proceso de publicar tus libros, No me gusta(ba) mi nombre (Mueve Tu Lengua, 2018) y Me quieres, me hieres (Mueve Tu Lengua, 2019)?

Yo tenía muchos textos del blog, más textos que tenía escritos, más un montón de textos que nunca había publicado. Tenía un documento quería que fuese un libro, y lo quería para mí, no para la gente. Quería tener mi libro con mis textos. Por probar, empecé a contactar con editoriales que consideraba que podían publicar el libro. Envíe correos a Mueve Tu Lengua, a Espasa, a Planeta, a todas las editoriales que publican poesía intenté mandar mi manuscrito. Pero no obtuve respuesta de ninguna. Entonces, en vez de frustrarme, estuve pensándolo y descubrí que se podía autopublicar, aunque tuviera que pagar algo. Una amiga me habló de la editorial Ringo Rango y contacté con ellos. En la primera llamada estuve una hora y media hablando con Juana, mi editora, imaginándonos el libro. Y luego fue cuestión de muy poco tiempo. Le mandé el manuscrito, me dijo que le había gustado mucho, me asesoró un durante el proceso y decidí sacar 200 ejemplares. Pensé que sería fácil vender esa cantidad en Instagram y a mi familia y amigos. No me imaginé que después de autopublicar y hacer la presentación del libro fuera a pasar nada más, aunque vendí los ejemplares rápido y tuve que sacar una segunda edición. Aun así pensé que se quedaría ahí.

Después de un mes de la publicación recibí un correo de Diego Ojeda, el director de Mueve Tu Lengua. Me dijo que quería tener una reunión conmigo y que había estado viendo mi libro en Instagram. Yo estaba alucinando, después de mandarles correos con el manuscrito y que no me contestasen, nos íbamos a reunir. Para mí fue una prueba. Hasta que no trabajas y cosechas no llega la recompensa. Parecía que tenía que dar el paso de autopublicar para que al final el libro llegase a más gente. En esa reunión, Diego me dijo que quería reeditar el libro y que si quería firmar un contrato para un segundo libro ellos estarían encantados. No me lo podía creer.

Agripina Carretero De La Hoz no me gusta mi nombre me quieres

¿Cuándo te ofrecieron la posibilidad de firmar por un segundo libro ya tenías material o has partido de cero?

No tenía nada de nada. Me lo planteé como un reto, me dije que tenía que darle un significado desde cero. Surgió así y como este año estuve viviendo en Australia por motivos de trabajo aproveché la inspiración para escribir el libro allí. Fue muy emocionante y yo solo pensaba que pasara lo que tuviera que pasar. No es algo, por otra parte, que me haya cambiado la vida. Ahora en vez de tener el libro en casa se puede encontrar en librerías o se puede comprar desde el sofá de casa y me muero de ilusión. Pero tampoco es que esté en todos los escaparates, entonces en ese sentido me lo tomo como algo que me hace feliz compartir.

¿Qué diferencias ha habido entre escribir tu primer libro y escribir el segundo?

El primero ya tenía una forma, al ser una recopilación de todas las historias de mis años de adolescente. Son textos que me gustaban mucho en el blog y ahora cuando los veo, me recuerdo muy niña, pero me hace ilusión leerlos. Este primer libro fue un proceso. Siempre he pensado que la vida es como un camino y lo que quise retratar era todo el proceso que había vivido, porque he sido una persona con mucho miedo a veces, que ha pasado por momentos malos, pero gracias a los cuales ha tenido momentos muy buenos. Por eso hablo de tener dudas, de equivocaciones, de levantarte y al final un poco de acertar. Es todo el proceso.

El segundo libro es más como se refleja en la portada, es un ying-yang emocional. Lo escribí en un momento en el que estuve viviendo en muchas situaciones y con parejas en una tesitura parecida, yo misma he pasado por algo así, y era esa parte buena y mala de las relaciones. Muchas veces queremos mucho a una persona y sin querer la estamos hiriendo o, al revés, hay veces que el amor es tóxico. El libro nació de esa idea. Está divido en dos bloques. Uno es la parte de “me quieres”, que la refleja el ciervo de la portada, y la otra parte se titula “me hieres” y está representada por el lobo. Creo que es un libro más maduro y complicado de leer. Hay textos que no creo que todo el mundo entienda porque es más maduro a nivel emocional. Al final, yo he evolucionado y creo que la gente que leía mi blog hace diez años ha crecido conmigo.

¿Crees que realmente merece la pena publicar un libro hoy en día o es algo reservado para los más románticos?

Es complicado. Si una persona quiere publicar por el hecho de ganar mucho dinero, hacerse famoso o porque cree que ya va a tener abiertas todas las puertas, yo le diría que las editoriales no son eso. No le van a hacer rico ni famoso. Sin embargo, si lo que quiere es publicar para compartirlo con la gente, que tenga la facilidad de que si quieren leerte te encuentren en el Fnac, en La casa del libro o en Amazon, entonces puede ser una buena idea publicar mediante una editorial.

Creo que la visión romántica que se tiene de publicar es la primera que he descrito y es una visión equivocada porque se puede acabar muy frustrado. Yo, por ejemplo, lo mantengo al margen. Tengo mi trabajo y la poesía está ahí y es algo que valoro muchísimo, pero no lo concibo como un negocio. A mí la editorial me ha abierto muchas puertas a la hora de hacer presentaciones. No habría ido a la feria de Coruña a firmar, por ejemplo. Para hacer esas cosas necesitas un apoyo y ahí las editoriales aportan mucho y con mi editorial estoy muy agradecida porque cuentan conmigo para muchas cosas.

Al final depende de como cada uno se lo quiera tomar. Si quieres tomártelo de una manera más romántica hay que disfrutarlo y aprovechar las oportunidades. No hay que obcecarse pensando que por presentar el libro en el Fnac de Callao vas a vender un millón de ejemplares y esa va a ser tu vida porque ese tampoco debe ser el objetivo.

mellamoagripina

¿Cómo ves el mundo de la poesía en Instagram?

Me parece genial. Siempre digo que las redes sociales tienen una doble cara. La buena es que se pueden compartir muchas cosas que aporten algo. Que la gente lea a Elvira Sastre, que es una poeta increíble y que escribe genial, va a crear una emoción, ya sea para compartir lo que ha escrito o para motivar a alguien a intentar plasmar sus emociones mediante la escritura. Sirve para animar a la gente a que haga lo que realmente quiera y a leer cosas que no son banales. Elegir consumir este tipo de contenido te va a aportar cultura. Si usas las redes sociales para buscar referentes, aprender, leer cosas que quizá fuera de Instagram no podrías puede ser algo realmente positivo.

¿Crees que es un buen momento para hacer poesía?

Creo que siempre es un buen momento. No hay que elegir un buen momento para hacer algo, sino hacerlo porque te apetece. Si alguien no quiere hacer algo porque cree que no es el momento le diría que está cometiendo un error, que si realmente le gusta escribir poesía que la escriba. La gente que va a estar al otro lado va a estarlo tarde o temprano. Hay que escribir para uno mismo no para los demás.

¿En qué se basa el proyecto Yogaiverso que has creado junto a María Ares?

Todavía estamos dando los últimos retoques a la web. Son unos retiros de yoga y escritura en Sri Lanka. Queremos ofrecer a la gente una experiencia. Van a ser 10 días en los que queremos incluir, además de taller de yoga y escritura diario, un viaje para llevar al grupo a ver elefantes, hacer un safari, a dormir en cabañas en la naturaleza, a estar cerca del mar. Queremos ofrecer unas vacaciones diferentes. Muchas personas están metidas en la rutina, en un trabajo aburrido y lo vemos como un chute de paz.

Aún está en construcción, pero queremos que el primer retiro sea en abril de 2020. Lo estamos gestionando todo entre las dos. María está ahora en Coruña y yo en Valdepeñas y vamos haciendo todas las gestiones. Nos reunimos en Coruña unos días para hablar de lo más importante, como la creación de la web, el perfil de Instagram y dando los primeros pasos como empresas, gestionando todo las dos.


Blog No me gusta mi nombre: http://nomegustaminombree.blogspot.com

Instagram de Agripina: https://www.instagram.com/mellamoagripina