Detrás de toda pieza audiovisual (serie, película, anuncio publicitario, vídeo de youtube) hay un trabajo previo y, en la mayoría de las ocasiones, un guion.

La figura del guionista, especialmente en España, ha caído en un pozo de profunda indolencia. Son muy pocos aquellos que se preguntan cómo se escribe un guion, cómo se organiza un equipo, si es que lo hay, cómo se reparte el trabajo y, en definitiva, cómo se gestiona el proceso desde que nace la idea hasta que se entregan las hojas que sirven de guía para el rodaje.

La explosión de las series de ficción ha hecho que en los últimos tiempos la figura del creador y del guionista sea cada vez más valorada y suscite dudas sobre este tipo de trabajo.

*Al final de este artículo hay un glosario con diferentes términos que ayudarán a entender mejor el artículo.

Especialmente en series de televisión o, en programas diarios, hay un equipo que se encarga de realizar las escaletas de contenidos y de escribirlos. Al ser productos con mucho metraje se hace necesario que más de una persona trabaje en su desarrollo. De esta necesidad nacen los equipos de guion y, como consecuencia de estos, la figura del coordinador de guion.

Desde IGECA hemos hablado con David Martos, subdirector de Late Motiv (2016- actualidad), y con Alba Lucío, coordinadora de guion de La Otra Mirada (2018-2019), para que nos cuenten cómo funciona todo este proceso y se pueda establecer una comparación entre el trabajo en un programa diario y en una serie de televisión.

Una de las primeras diferencias que separan el trabajo en una serie de ficción y el trabajo en un programa de humor diario son los tiempos. En una serie hay que cumplir con unos plazos, ya que todo está presupuestado al milímetro. En el caso concreto de La Otra Mirada se trabaja para un cliente, que es una cadena de televisión (Radio Televisión Española), y, por tanto, hay que adaptarse a su planificación.

No obstante, las cuatro guionistas de la segunda temporada, han hecho gran parte del trabajo desde su casa, cumpliendo con una serie de deadlines y siempre supervisadas por la coordinadora. Alba Lucío explica que “en esta segunda temporada de La Otra Mirada, hemos estado escribiendo entre el mes de octubre y el mes de abril, más o menos. Esto incluye el desarrollo de la biblia y los ocho capítulos de la temporada. Cada guion de cada capítulo conlleva varias versiones hasta que se llega a la versión final, que es la que se rueda”.

Por su parte, Late Motiv, está producido por Movistar+ (una cadena privada) y por El Terrat (la productora de Andreu Buenafuente) con lo cual, en cuanto a contenido, son un poco más independientes. Sin embargo, su ritmo de trabajo es mucho más frenético, debido a que tienen que sacar adelante un programa que se emite de lunes a jueves y cuya grabación se hace el mismo día de la emisión.

Cada día el equipo de guion se reúne a las 10 de la mañana para fijar cuáles van a ser los temas del monólogo de Andreu Buenafuente, qué secciones va a haber o si se va a hacer algo especial con el entrevistado. “Salimos a las 11 de la reunión, repartimos los temas y los guionistas tienen para escribir hasta la 13:30 como tarde para entregarme a mí lo que han escrito”, afirma el subdirector. Con lo cual, se dispone de dos horas y media para tener una primera versión de lo que va a ser el guion, que va a empezar a rodarse sobre las 19:00 de la tarde de ese mismo día.

Equipo de guión de Late Motiv

Equipo de guión de Late Motiv

Características y funciones de un coordinador de guion

En cuanto a las características y funciones que debe tener un coordinador de guion, Alba Lucío y David Martos coinciden en todo. Para los dos lo más importante es saber gestionar bien al equipo. Afinando más, además de encargarse de revisar todo lo que escriben los guionistas y de tomar decisiones determinantes en cuanto al contenido, una de las funciones principales es cuidar al equipo y detectar cuando alguien no está a gusto o lo suficientemente motivado.

A este respecto el subdirector de Late Motiv opina que un punto importante “es intentar que haya armonía en el equipo, especialmente en este trabajo. Vivimos de hacer reír y es importante que la gente esté a gusto y contenta para que fluyan bien las cosas”.

Otra función determinante, que también apunta Martos, es “saber transformar el talento de la gente en material que sirva para el programa”. Punto en el que también coincide con Alba Lucío, para la cual es importante remarcar que “como coordinador eres un poco la persona que marca las directrices de contenido de la serie, que luego se van trasladando a producción ejecutiva y a la cadena”.

Esto último que menciona Alba también es otra función que debe cumplir un coordinador de guion. No solo deben cuidar al equipo, revisar lo que se escribe, sacar lo mejor de cada componente y tomar decisiones en cuanto al contenido, sino que también deben ser un enlace con la producción ejecutiva.

En La Otra Mirada, Lucío ha trabajado mano a mano con uno de los creadores de la serie, Josep Cister. Juntos trazaron cuál iba a ser la línea argumental de la temporada y han matizando y perfilando los guiones. En el caso de Alba, como coordinadora, también ha escrito alguno de los capítulos con otra de las guionistas.

En Late Motiv, David debe, asimismo, decidir, junto al otro subdirector del programa (Javier Durán), producción ejecutiva (Bob Pop) y dirección (Andreu Buenafuente) cuáles van a ser los contenidos para el programa del día y cómo se van a gestionar y dividir el trabajo.

En cuanto a contenido, la tarea básica del coordinador es darle cohesión y coherencia al texto, que no parezca que lo han escrito varias personas, sino una sola. En referencia a Late Motiv, esto debe ser más notorio, puesto que la parte del monólogo, especialmente, tiene que reflejar la manera de expresarse y comunicar de Andreu Buenafuente, que es la cara más visible del programa.             

Número de miembros que forman el equipo de guion

Debido a estos plazos se hace necesario tener un equipo con varias personas para poder dividir el trabajo y avanzar mucho más rápido.

Cuando se desarrolla comedia suele haber más guionistas en el equipo de guion que si se habla de un género más dramático.

Alba Lucío, que también ha sido guionista de la serie de comedia El Chiringuito de Pepe (2014-2016), dice que eran “más guionistas porque la serie tenía más capítulos y porque en comedia, en general, se suele trabajar en parejas. Es menos habitual que una persona sola se encargue de un capítulo, sino que una pareja escribe un capítulo, otra escribe otro y se van escribiendo en paralelo”.

Martos coincide con esto al hablarnos de que en Late Motiv tienen a nueve guionistas encargados de desarrollar la escaleta de contenidos del programa, más otros tres que se encargan de los guiones de las entrevistas.

responsables contenido programa late motiv organigrama

En contrapartida, en la segunda temporada de La Otra Mirada, han sido tres guionistas (Irene Rodríguez, Ana Muniz y Tatiana Rodríguez) desarrollando los capítulos, más Lucío como coordinadora.

Tareas que realiza cada miembro del equipo de guión

Como ya se ha comentado en este artículo, en Late Motiv tienen una parte del equipo de guion dedicada exclusivamente a preparar las entrevistas a las personalidades que van al programa cada día.

Pero además de eso, entre las personas que desarrollan el guion propiamente dicho, hay algunos que se dedican más a unas cosas que a otras. A la hora de hacer el monólogo inicial se trabaja de forma más global. Se seleccionan ciertos temas que tratar y David Martos los reparte por parejas a los guionistas. “Después hay una reunión conjunta en la que los guionistas hacen un brainstorming de chistes generales y luego cada uno escribe el tema que le ha tocado junto a su compañero de ese día”, cuenta Martos.

Además del monólogo, debido a las dinámicas de trabajo que se establecen, los guionistas ya saben qué piezas se les dan mejor que otras. Si uno de ellos tiene más capacidad para escribir sketches se encargará de ello, mientras que otro lo hará de las entrevistas y otro de crear chistes cortos.

Como apuntaba Alba Lucío anteriormente, en comedia siempre el trabajo suele ser mucho más colaborativo. En La Otra Mirada las guionistas han sido más autónomas y trabajado la mayor parte del tiempo desde casa. Tenían reuniones periódicas por videollamada con la coordinadora, para ponerla al día sobre el avance de la escritura, cuando ya estaban en la fase de escaleta o diálogos.

Ellas han trabajado por bloques y en paralelo. El primer y el último capítulo de la segunda temporada han sido escritos en parejas, mientras que el resto siempre los ha desarrollado una guionista en solitario. Lo han hecho en bloques de tres. Por ejemplo, mientras Alba Lucío e Irene Rodríguez escribían el primer capítulo, Tatiana rodríguez desarrollaba el segundo y Ana Muniz el tercero.

Filtros por los que pasa un guion antes del rodaje

Hemos hablado de cómo se trabaja en un equipo de guion y de cuál es la función principal y el rol de gestor que ejerce la figura del coordinador. Pero no es solo él el que debe dar el visto bueno al texto.

El guion tiene que pasar por una serie de fases hasta llegar a su versión definitiva de rodaje. Y, como la mayoría de los procesos tanto en Late Motiv como en La Otra Mirada, hay muchas diferencias entre ambos.

En La Otra Mirada el trabajo de las guionistas tiene que ser revisado y corregido por Alba Lucío, producción ejecutiva y, en última instancia, por la cadena. Las guionistas, una vez aprobada la escaleta, escriben una primera versión del guion. Alba lo lee y les da sus notas y correcciones. Tras esto se escala a producción ejecutiva, que también da las notas pertinentes. Las guionistas reescriben otra vez y, aprobada esta versión, se manda a la cadena. En la cadena se sigue el mismo proceso, ellos dan sus notas, se vuelve a reescribir y se aprueba la última versión.

“Todos los cambios sustanciales que quieras hacer en el guion los tiene que aprobar el equipo de guion, producción ejecutiva y la cadena. Si son pequeñas cosas se puede hacer sin mayor problema, pero no grandes cambios”, afirma Lucío. Es un proceso tan complejo que, cuando llega el momento de rodar, no admite cambios. Se pueden hacer ciertas correcciones de palabras o de alguna frase en los diálogos, siempre y cuando no afecte al hilo argumental del capítulo.

Late Motiv funciona de otra manera. Aunque el guion también debe seguirse para que todo esté dotado de sentido, tienen mayor flexibilidad a la hora de introducir cambios. Esto es debido a que no solo es un programa diario, sino a que es comedia y lo más importante es conseguir que el público no se aburra y se ría.

Como ya se ha dicho, tienen una reunión a las 10:00 de la mañana, a las 11:00 los guionistas se ponen a escribir y a la 13:30 entregan todo el material a David y él lo revisa. Lo primero que se manda es el monólogo. Es la pieza insignia del programa y es bastante personal, por lo que se cierra a las 15:00 y se le manda a Andreu Buenafuente para que lo lea y cambie las cosas que le parezca, adaptándolas a su estilo propio.

David Martos y el otro subdirector del programa, Javier Durán, revisan todo lo demás y van corrigiendo, de nuevo, para que todo tenga cohesión y coherencia. “A las 16:00 de la tarde, Javier Durán y yo hemos mirado todo y queda el guion cerrado. Desde las 10:00 hasta las 16:00 son seis horas para parir el programa”, comenta Martos.

A las 17:00 se ensaya todo en plató y “Andreu termina de barnizarlo y enriquecer lo que está escrito”. En los ensayos también participan los imitadores del programa, Raúl Pérez y, en ocasiones, David Fernández. En ese momento puede ocurrir que ensayando empiecen a improvisar o surjan más chistes y “los guionistas se encargan de incorporarlos al guion escrito para hacer ya la versión definitiva que es la que luego se ve en emisión”, aclara uno de los subdirectores de Late Motiv.

Se puede observar que los dos procesos cumplen con una serie de plazos y de jerarquías para dar el visto bueno a los escritos. Pero es patente que un programa diario de comedia se presta más a los cambios y no es algo tan encorsetado como una serie de ficción. De igual forma, ambos trabajos deben ser estrictos con los plazos. En La Otra Mirada esto es porque todo está muy planificado, hacer una serie de televisión es muy caro y, además, se está trabajando para un cliente muy concreto. En cambio, en Late Motiv, se hace necesario cumplir con esos plazos tan fijos porque si no, no habrá nada que emitir en #0 cuando lleguen las doce de la noche.

La función de un equipo de guion es totalmente determinante para sacar adelante tanto un programa de emisión diaria, como una serie de ficción que cuenta con entre ocho y diez capítulos de entre 50 y 70 minutos cada uno.

Alba Lucío explica muy bien por qué en cine no es tan habitual que se formen equipos para escribir una película. “En cine, en general, cuando una película está en fase de escritura, los plazos pueden ser muchos más holgados. Desde que una productora se interesa en comprar un guion o en encargar la escritura de la película a un guionista, hasta que realmente comienza la preproducción o el rodaje, pueden pasar años. En televisión una vez que se da el pistoletazo de salida, se forma el equipo de guion y la cadena ya tiene una idea de cuándo quiere que se emita la serie y la productora, por tanto, tiene una idea de cuándo se va a rodar”.

Por otro lado, la figura del guionista cada vez suscita más interés y es algo que David Martos ha notado en los últimos años. Las redes sociales han facilitado que esto sea así, tal y como explica el catalán, “lo vemos sobre todo por comentarios que hace la gente en redes sociales, Twitter o en los propios comentarios de Youtube de los vídeos del programa. A veces, se refieren a los guionistas con cosas como: <<hoy chapó por los guionistas>> o <<este chiste es muy bueno, enhorabuena>>. Creo que hay una conciencia real de que hay gente detrás pensando en todo eso”.


Glosario de términos


Escaleta. En el mundo audiovisual, la escaleta de un programa no tiene nada que ver con la de un producto de ficción. En un programa de televisión la escaleta es el documento que reúne los contenidos básicos y el orden en el que se van a desarrollar durante el programa. En ficción una escaleta de un guion es una numeración de las escenas de la serie o película que, en ocasiones, también conlleva un tratamiento, es decir, una breve descripción del contenido de la escena. Este es el paso previo a la escritura del guion, que se basaría en pulir la escaleta/tratamiento y añadirle los diálogos.

Deadline. Fecha límite de un plazo en el que hay que entregar un trabajo concreto. Dicha fecha suele estar previamente consensuada por las partes.

Biblia. En desarrollo de series de ficción, la biblia es el documento que recoge todo el argumento de una temporada. Detalla los espacios, el contexto, los decorados, la vestimenta, el hilo argumental y la descripción de los personajes o su arco de desarrollo en esa temporada. Aúna toda información que pueda ser útil de cara a la escritura y desarrollo del guion.