Paloma Ventura ha realizado el curso Management Musical: La Profesión del Mánager. Pese a su formación artística y en diseño y fotografía, su experiencia profesional se ha desarrollado en hostelería, pero siempre dándole tintes musicales.

Participa en La Europea, un local en el que la decoración es totalmente musical. Fue voluntaria en el festival de música negra StQ Black, en el que hoy en día es ayudante de producción, y lleva al grupo de música Telewawachi Kilili. Ellos, con la ayuda de Paloma, sacaron el sencillo de su primer disco el pasado 24 de abril, mientras el lanzamiento del álbum al completo se ha pospuesto hasta octubre.

Hemos hablado con ella para que nos dé detalles de cómo se está desarrollando su carrera tanto a nivel profesional como de formación, así como de su experiencia como alumna.

Aunque tu formación no está estrictamente relacionada con la música, veo que en La Europea la música también está presente en forma de vinilos y tocadiscos, ¿cómo surgió la idea de crear este proyecto?

En La Europea había dos socios, uno de los cuales era mi jefe. Yo, por entonces, llevaba una vermutería en Sant Antoni. Me ofrecieron participar en el proyecto y dije que sí.

Hemos hecho pinchadas, ya que es un local pequeño. Exceptuando la fiesta mayor, cuando cortan la calle y se puede salir fuera, dentro solo hemos organizado eventos con dj’s.

¿En qué consiste tu labor para el festival de música StQ Black?

Se hace en Sant Cugat del Vallés. El hilo conductor es la música afroamericana y estilos como rock, blues o jazz.

StQ Black 2019

 StQ Black. Cartel de la edición de 2019.

Ahora mismo, me encargo especialmente de la preproducción y producción. Empecé como voluntaria en barra. Como se funciona de manera asamblearia, poco a poco, fui encargándome de otras tareas. Este año estaba ayudando a producción. El festival iba a realizarse en junio y, evidentemente, no va a ser posible hacerlo este año. Queremos hacer algún evento pequeño y motivacional para mantener la presencia y, al mismo tiempo, estamos trabajando para reubicarlo en otoño, pero no sabemos si nos van a dejar. Hay actividades que sí se podrían hacer sentados, como marcan las normativas, pero otras no. Andamos bastante perdidos, nos movemos sobre la marcha en función de lo que va saliendo cada día.

¿Cómo empezó tu trabajo con Telewawachi Kilili?

Es un proyecto muy chulo. Todos los miembros son músicos de otros proyectos y yo conocía a algunos de ellos antes. A ellos les unió la pasión por el ethio-jazz y por el funk y quisieron tocarlo porque aquí no hay muchas experiencias similares. Decidí ayudarles porque ellos quieren tocar y crear, no quieren buscar bolos. Poco a poco fuimos a grabar el disco, ahora estamos con la presentación. Me hace mucha ilusión porque es un proyecto que he visto crecer desde cero. Igual ahora me meto en management de grupos que ya están un poco consolidados, les ayudo con los bolos, pero no es lo mismo. Esta experiencia, al igual que el curso de IGECA, me está ayudando a ver desde cero hasta el final cómo funciona el proceso, a vivirlo todo y a poder estar ahí. Estoy muy motivada por eso.

Telewawachi kilili

Telewawachi Kilili

¿De qué te ocupas a día de hoy exactamente en tu trabajo con este grupo? ¿Preparación de giras, conciertos, difusión en redes sociales?

Les ayudo en las redes sociales porque ellos estaban muy poco metidos y es un tema que nos está costando bastante, más que nada que vaya al día. Les busco bolos, les ayudo con la gestión y organización de su agenda para que sepan cuándo tienen que ir a grabar, para hablar con alguna promotora y les llevo las redes sociales y busco a alguien que nos ayude si hay algo que no tenemos controlado, delegando y buscando llevar a cabo todas las tareas.

¿Qué fin quieres conseguir con la creación de una cooperativa de servicios musicales?

Hay una asociación, que se llama Sotasons, y que es la que está detrás de la organización del StQ Black. Con ella se organizan, además, otros eventos como vermús musicales en las plazas, hay un equipo que iba a montar un festival de flamenco, por ejemplo. Toda la gente que nos queremos dedicar a la música, y que estamos vinculados a la asociación Sotasons, tenemos la idea de poder profesionalizar esto. La manera con la que queremos hacerlo, de acuerdo a nuestros valores y ejes ideológicos, es montar una cooperativa de servicios musicales.

Después del festival de este año queríamos formalizarlo. La idea es ofrecer servicios integrales. Tenemos un pequeño espacio para poder grabar, hay un equipo de sonido y muchas manos, además de un catálogo con varios grupos. Queríamos unir un poco todo y profesionalizarlo para poder llegar un poco más lejos. Al final estas actividades están muy vinculadas a la zona, a lo local y un poco a Barcelona. Al profesionalizarlo queremos llegar más lejos, difundiendo nuestra música, nuestros valores y nuestra manera de entender cómo queremos que sean las cosas. No todo el mundo está contento (mira lo que está pasando ahora con los técnicos). Nosotros, desde el festival, siempre hemos contratado a los músicos, no autónomos, nos encargamos nosotros de las altas y las bajas. Queremos hacer las cosas distintas, con buenas prácticas para que todas las personas involucradas en el espectáculo estén contentas y con buenas condiciones.

La cooperativa nos sirve al final como paraguas para poder montar espectáculos, poder llevar a cabo proyectos que hasta ahora no podíamos solos, de cara a recibir ayudas, subvenciones y llegar más lejos.

Sotasons

¿Cómo te has formado específicamente en gestión musical?

Hasta ahora no había realizado ninguna formación reglada con respecto al sector. Sí que llevo dos años yendo a todas las charlas y talleres habidos y por haber en Barcelona y alrededores. Desde charlas que organizan desde el colectivo Ronda, que te hablan de la ley en la industria musical y cómo es la realidad hasta charlas de festivales o mesas redondas.

Mi entorno siempre ha estado vinculado a la música porque he vivido con técnicos, músicos, organizadores y he sido mucho de preguntar e ir a sitios. No obstante, al final necesitaba algo que me ayudara a hilar todo esto. Por eso me decidí a buscar formación y que me enseñaran.

¿Por qué decidiste estudiar el curso "Management Musical: La Profesión del Mánager"?

Por el programa y porque llevaba tiempo dándole muchas vueltas. Miré varios cursos, distintas formaciones y este curso fue el que me convenció más. Fue un poco también por las opiniones de la gente y por el programa. Estuve pensando en hacer el Máster en Gestión Cultural, pero se me iba un poco de las manos por cuestiones de tiempo y dinero. Investigué otros cursos de creación de proyectos culturales, que son un poco más largos, pero finalmente me decidí por el de La Profesión del Mánager. No sabía cómo lo iba a poder gestionar y, al ser un curso corto, me venía bien para saber si me encajaba y para conocer la manera de funcionar.

El programa me parece muy interesante y, viendo el profesorado y la gente que había detrás, me pareció de los más completos.

¿Qué ha aportado el curso a tus conocimientos previos?

Son clases muy intensas, con mucha información y muy guay porque puedes preguntar y te solventan todas las dudas de manera clara. En cuanto al tema de la contratación, derechos, lo que hay que hacer, me está sirviendo mucho para hilar todas las ideas que yo ya tenía. Esto tiene que ser trasversal, tienes que dominar todas las áreas. Me está dando herramientas para poder hilar todo. Me está gustando mucho porque tratan los temas muy bien. Es muy intenso y tengo muchas cosas en la cabeza, pero para bien.

Lo único que me está sabiendo mal es que, debido a esta situación que vivimos, me va a costar un poco más poner en práctica lo aprendido. Por ejemplo, tenemos ahora un trabajo que es una contratación real y no creo que la pueda llevar a cabo, ya que ahora mismo no hay conciertos.

Creo que, igualmente, se lo están currando mucho los profesores porque tendrán más proyectos y, aun así, están muy atentos a nosotros.

¿Qué contenidos del curso destacarías?             

Todo. Lo que más me interesó fue la clase de los derechos laborales porque con los Telewawachi Kilili tuvimos un asunto con el tema de derechos de autor y reproducción cuando haces canciones a partir de músicas populares. Teníamos un tema que surgió de ahí y no sabíamos como registrarlo y es una cosa que, aún con dudas, conseguimos hacerlo. Hace poco tuvimos una clase que trataba de eso y me pareció muy interesante. En general, es muy intenso, porque al ser un curso breve en el tiempo la información está muy concentrada. En cada videoconferencia que hay te quedas con algo interesante y útil.

¿Cómo valorarías tu experiencia en el curso de IGECA?

A mí me está gustando y estoy a gusto. Ya hay que mandar los trabajos finales y me está gustando. Aunque es verdad que esta situación está siendo rara. En parte me habría gustado hacerlo presencial, pero me gusta la experiencia y ojalá me salga bien todo. Me está sirviendo mucho para ver cómo funcionan las cosas y cómo tiene que funcionar. Al final son profesionales los que nos instruyen y poder reproducir estos conocimientos, en consonancia con cómo quiero hacer yo las cosas, me parece muy importante.

¿Ha cambiado tu percepción con respecto a la profesión de mánager?

Sí, un poco para bien. Yo quiero cambiar un poco la cosa, trabajar de otra manera en cuanto a derechos laborales, autónomos y demás. La impresión que tenía, al ver las quejas y demandas de gente de mi alrededor que se dedica a esto, igual estaba un poco pervertida. Me he dado cuenta de que hay personas que trabajan muy bien y el curso me ha ayudado a valorar la profesión de una manera positiva. Está el estereotipo del mánager que es un señor que intenta aprovecharse de los artistas, cuando realmente es lo contrario, es la persona que les ayuda y apoya. Me ha gustado, sobre todo, para desmitificar algunos conceptos. Antes del curso dudaba en ciertas cosas que creía que un músico podía gestionar solo, pero el curso me ha ayudado a convencerme de que los promotores, los mánagers, y los demás profesionales que participan en estas gestiones, son muy necesarios.

¿Piensas en completar más tu formación con otros cursos relacionados con la industria musical?

Sí. De una manera o de otra, quiero seguir aprendiendo. Siempre está el problema del tiempo y el dinero, quizá sin ello estaría haciendo un máster presencial, pero ya tengo 35 años y estoy trabajando, no me lo puedo, o quiero, permitir. Hacer las cosas despacito y bien e ir aprendiendo es mi objetivo. Por eso me gusta tener a los Telewawachi como grupo de referencia con el que empezar y desarrollar todo el proceso. Esto, a su vez, me ayuda a tener experiencia de cara a la cooperativa que queremos montar con Sotasons. Hay que seguir formándose. Hacer otros cursos de IGECA es algo que quizá me planteo. El curso de creación de proyectos culturales me serviría mucho con vistas al futuro en la cooperativa. También quiero ir viendo cómo avanza la situación con la covid-19, ya que es posible que haya que reevaluar el sector y pensar cómo son las cosas, cómo eran y cómo las queremos a partir de ahora.


Entrevista realizada en mayo de 2020, por Silvia Panadero, para el blog de IGECA.