Gustavo Manuel Pérez Déniz es actualmente el responsable del Departamento de Educación y Acción Cultural de la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino. Ha compaginado sus estudios en Bellas Artes con formación en educación, y perfeccionado estos a través de cursos y másteres centrados en la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera, la Comunicación y Aprendizaje en la Sociedad Digital o la Educación y Museos. Su carrera como docente se ha desarrollado entre Islandia, Canadá (países donde residido muchos años) y España.

Además de eso, Gustavo, ha sido alumno del curso de Conservación Preventiva de Bienes Culturales de IGECA.

Hablamos con él para que nos cuente acerca de su experiencia como docente en Islandia, las diferencias que ha apreciado entre este país y España, su labor como responsable de educación y acción cultural en la Fundación Martín Chirino, así como sobre su experiencia como alumno de IGECA.

Gustavo Manuel Perez Deniz

Gustavo Manuel Pérez Déniz

¿Por qué te especializaste en Bellas Artes por un lado y en Educación Primaria por otro?

Cuando estudié Bellas Artes me interesó mucho la parte educativa. La educación sobre el arte y el arte como instrumento para educar.

Realizaste parte de tu formación académica en Islandia ¿Cuál fue el motivo?

Sí. Me fui a vivir a Islandia, un poco por visitar amigos, y al final me quedé en el país. Aprendí el idioma y empecé a trabajar como maestro de primaria. En un principio fui profesor de arte en un centro de adultos con discapacidades, y luego terminé trabajando como profesor de Educación Secundaria. En ese período hice varios cursos de doctorado en la Universidad de Islandia, y obtuve El Certificado de docencia de Doctorado era un programa de la UNED sobre Diversidad e Igualdad en Educación.

¿Por qué tu carrera se ha desarrollado entre Islandia y España?

Un poco por casualidades de la vida. Estaba allí y quería probar un sistema diferente, un ambiente diferente. Quería ver cómo se trabaja en otros países. Esa movilidad que tenemos hoy en día, de viajar por Europa y experimentar el vivir y trabajar en otros países, era algo que quería volver a probar después de haber vivido la experiencia Eramus en Italia.

¿Qué diferencias has encontrado entre el sistema educativo islandés y el español?

Allí son muy innovadores y tienen una tradición de ser originales en cuanto a la educación. Dentro de la educación escandinava son muy prácticos y tienen un enfoque centrado en el desarrollo del individuo a todos los niveles. Hablamos de desarrollo emocional, social y no se centran tanto, como nosotros, en acumular conocimientos. Es una educación un poco más humanista. Muy práctica y muy humanista.

¿Qué te llevó a realizar el curso de Conservación Preventiva de Bienes Culturales en IGECA?

Principalmente, continuar formándome en el tema de la conservación. Yo ya tenía asignaturas de restauración y conservación en mi formación de licenciatura. Mi formación de máster de educación y museos también tenía una parte dedicada a la conservación y la restauración. Quería seguir actualizándome en esos temas porque hay una parte importante, dentro de los objetivos del sistema educativo español, y es que educar sobre patrimonio implica educar en su cuidado y conservación. Para poder educar sobre cómo conservar el patrimonio es muy importante que entendamos cuáles son las líneas generales que se deben seguir a la hora de realizar ese trabajo y qué se puede transmitir a la gente para que colabore. Muchas veces la gente es desconocedora de si puede tocar o no una piedra, de qué se puede hacer o no en un sitio. Son cuestiones a las que se deben enfrentar los conservadores, los arqueólogos o las personas encargadas de preservar patrimonio en espacios abiertos o dentro de museos.

¿En qué consiste el curso y qué destacarías de él?

El curso realizado con IGECA se ha centrado, de manera general, en la función de conservación preventiva de los bienes culturales dentro de los museos. Habla de los museos como institución y de cómo se desarrolla la labor de la conservación. Es amplio.

Destacaría los criterios profesionales que se dan en la formación del curso. Te capacita con criterios sólidos.

¿Qué te ha ayudado a mejorar tu formación y tu carrera?

La aplicación de los conocimientos de la conservación a la hora de educar al público en cuanto a la conservación patrimonial y en cuanto a valorarlo y respetarlo.

¿De qué se ocupa la Fundación Martín Chirino?

Tiene el encargo de difundir el legado del insigne escultor canario Martín Chirino. Además, se difunde su obra a todo el público general y a los colectivos sociales.

Actividades en Fundación Martín Chirino

Fundación Martín Chirino

¿En qué consiste tu trabajo exactamente?

Soy el responsable del departamento de educación. Elaboramos toda una oferta educativa y cultural para los diferentes visitantes, los distintos colectivos sociales y, en general, para los centros educativos.

Programamos talleres de expresión artística, basados principalmente en la obra de Martín Chirino, pero también en el conocimiento de la historia del Castillo de la Luz, sede de la fundación. Trabajamos con todos los colectivos sociales, pretendemos llevar el arte y el patrimonio a toda la sociedad en general, también a los colectivos más desfavorecidos. Intentamos que sea una labor de integración cultural y social. El objetivo es hacer accesible el arte y el patrimonio a cualquier persona.

¿Qué se ha pretendido hacer con las actividades para hacer en casa propuestas por la fundación?

Llevar los contenidos de la colección permanente de Martín Chirino al público en sus casas y, de alguna manera, colaborar para que la cultura siga siendo accesible a todas las personas en esta circunstancia en la que estamos de pandemia global.

Este proyecto se centra en actividades para los más pequeños, ¿tenéis pensado sacar otro proyecto, pero no centrado en la educación primaria o infantil sino en otros niveles educacionales?

Ideamos esta propuesta con la idea de que sea lo más integradora posible con la familia. Como estamos en una situación tan nueva, si las circunstancias lo requiriesen, se valoraría realizar otra serie de propuestas para otras edades en colaboración con los propios centros educativos. Creemos que esta es la mejor manera de hacerlo, aunque sin dejar a las familias de lado.

Nos hemos centrado en la familia para paliar la situación de estas en sus casas. Los padres pueden hacer con los niños este tipo de actividades. Pero también sabemos que hay una formación artística, y sobre patrimonio, que es importante en la formación de la educación secundaria y universitaria y, por nuestra parte, estamos dispuestos a explorar otro tipo de propuestas para esos grupos de edades.

¿Se ha pensado en hacer más actividades como las que propone el proyecto Fundación en Familia?

Sí. Tenemos un repertorio de actividades con centros educativos, tenemos talleres de verano que cada año se realizan en julio y, también, talleres de Navidad que se llevan a cabo en diciembre. Además de acciones formativas destinadas a los diferentes grupos sociales. Por lo pronto, dependemos de las directrices de las autoridades sanitarias para ir dando pasos hacia la normalización de nuestra labor.

¿Ha afectado mucho la crisis del coronavirus a la actividad de la fundación?

Como a todos los museos, el cierre temporal de los edificios, de los centros de museos, nos ha llevado a tener que buscar maneras de llevar la cultura a la gente y de innovar para estar a la altura de la situación de la mejor manera posible.

¿Las actividades relacionadas con talleres de verano y demás están paradas? ¿Cuándo se tiene previsto reanudar la actividad?

Como decía, dependemos del curso de la pandemia, y de lo que marquen las autoridades. Sería estupendo para todos, si en julio pudiéramos poner en marcha los talleres de verano. Por supuesto, poniendo las medidas de seguridad e higiene pertinentes y, de forma que, se pueda disfrutar de la actividad, pero siempre teniendo la salud de los visitantes como el punto más importante.


Entrevista realizada por Silvia Panadero, para el blog de IGECA.