Para quienes que quieren dedicarse al mundo del teatro (ya sea como directores, guionistas, técnicos o actores) una de las maneras de llevar a cabo el estreno de una obra es autogestionarla de principio a fin.

Esto significa hacerse cargo no solo de la escritura del texto, la dirección y la actuación, sino también de la producción, y el dinero que ello conlleve, de las negociaciones con las salas y de cualquier detalle adicional (atrezzo, vestuario, iluminación, sonido, escenografía). Por eso, muchos se lanzan a hacer proyectos de microteatro, siendo un formato que está en auge hoy en día.

Hacer microteatro puede suponer tan solo dos o tres actores en escena, a veces uno de ellos interpretando más de un personaje, y un presupuesto más que mínimo para poder representar en alguna sala pequeña o hasta en bares y restaurantes.

No obstante, el formato de obras de teatro usuales (con una duración de una hora en adelante) también va a tener que reinventarse si los más jóvenes quieren acceder a la representación de estas en sala. Es así como Sofía Squittieri y Marina F. Fuentes se han lanzado a crear, producir e intentar representar Ex-Tendidas.

Sofía Squittieri actriz Ex-Tendidas

Sofía Squittieri

Sofía Squittieri es actriz y guionista, ha actuado para diversos cortos presentados en Notodofilmfest, siendo también guionista en algunos casos, ha presentado premios, actuado en obras de teatro, cine y televisión. Además de eso, en 2019 codirigió la serie de ficción para Instagram Chicos y compagina esta actividad con su trabajo en la productora audiovisual Balance Media. Por su parte, Marina F. Fuentes trabaja en La Canica Films, compaginando esta con su labor como directora y en su compañía de teatro, La Lianta Producciones.

A ellas se une COGAM, la asociación que representa al colectivo LGTB+ de Madrid, ofreciendo su apoyo a La Lianta Producciones, que inicia con Ex-Tendidas su tercer montaje sobre las tablas.

Para ver cómo se ha ido formando y autogestionando este proyecto es preciso retroceder algo más de un año, cuando surgió la idea.

Sofía estaba preparando un monólogo para una prueba y “quise aprovechar ese trabajo para hacer algo más. Se me ocurrió hacer una obra con monólogos protagonizados por personajes femeninos”.

Y es que Ex-Tendidas es un compendio de nueve monólogos, todos con voces femeninas e interpretados por Sofía en distintos personajes. “Fue la idea de ver a nueve mujeres muy diferentes y que el punto en común fuera la mujer poderosa que viene abrir bocas, a hablar claramente y a hacerse ver, además de empoderarse de alguna manera”, comenta la actriz.

En la obra, no solo hay piezas escritas por Sofía, y por autores desconocidos para el gran público, sino que estas comparten espacio con escritores reconocidos y textos de hace siglos. Así hay un monólogo perteneciente a Fuenteovejuna de Lope de Vega. La idea principal de Marina y Sofía es transmitir un mensaje atemporal de empoderamiento femenino.

Para seleccionar los textos simplemente se han centrado en aquellos que les gustaban o les aportaban algo especial. Al trabajar con retazos de obras consiguen que, por un lado, los grandes nombres de ciertos autores sean un reclamo para el público, mientras que esto da visibilidad a aquellos que son desconocidos.

Aunque Sofía y Marina han capitaneado la creación de la obra desde el inicio, para montar una pieza así es necesaria ayuda. Como hemos comentado, Sofía es la única actriz, interpretando a nueve personajes diferentes, pero en el escenario se verá acompañada de una violinista, María de la Flor, que irá conduciendo, y dotando de unidad a los fragmentos, a través de su música. Además, María de la Flor está perfectamente integrada dentro de la representación, siendo un personaje más que aportará algo más que musicalidad a la pieza.

María de la Flor musica Ex-Tendidas

María de la Flor

También han necesitado ayuda en producción y escenografía, vestuario y diseño de espacios sonoros. En total, seis personas de distintos ámbitos que han participado en la puesta en marcha, sobre el escenario, de esta obra.

Tanto la compañía de teatro de Marina, como Sofía, han tenido que poner el dinero necesario para la producción. Una vez que estaba todo preparado, y el texto ensayado, llegó el momento de contactar con salas de teatro para poder hacer un estreno.

Directora y actriz estaban interesadas en representar en una sala concreta. Lo primero fue preparar un dossier con toda la información necesaria: sinopsis de la obra, ficha técnica y requerimientos de la escena. “Luego llamamos por teléfono, siendo muy pesados y haciendo que quisieran verla, explicándoles que teníamos a la presidenta de COGAM apoyando la obra, que eso creo que era importante y que al final estamos trabajando con uno de los objetivos de desarrollo sostenible de la Unión Europea, que es el empoderamiento femenino”, apunta Squittieri sobre el proceso para conseguir la sala.

No obstante, la representación, prevista para el mes de mayo, no se ha podido llevar a cabo debido a la crisis de la covid-19. Según confirma Sofía, las conversaciones que tenían con las salas se han suspendido sin ninguna previsión de futuro de momento. Tanto la actriz, como Marina, la directora, pretendían seguir ensayando la obra, aunque fuera a través de videollamada cada una desde casa, pero llegado un punto, y debido a la dilatación en el tiempo del confinamiento, han decidido parar y esperar a ver qué sucede con las representaciones previstas en sala.

Marina F Fuentes directora Ex-Tendidas

Marina F. Fuentes

Ambas siguen pensando cómo salvar este verano y este último año de trabajo, por lo que su idea es adaptar la obra y hacer una versión que sea fácilmente representable al aire libre, aunque ello implique que alguno de los monólogos no esté por no ser apto para mostrarlo bajo estas circunstancias. Sofía nos comenta que “el pensamiento es hacer una actuación al aire libre, de noche, con los focos y con todo, pero en un espacio que no requiera un escenario. Ir representándolo en lo que queda de verano en ciudades y pueblos fuera de Madrid y después poder hacerlo en Madrid”.

Aunque, finalmente, las circunstancias y dificultades impidan a estas emprendedoras el poder representar la obra este verano al aire libre, su idea sigue siendo adaptarse a las situaciones venideras.

Las dos impulsoras del proyecto siguen con la idea de enseñar la obra lo antes posible y, en cuanto se pueda, continuar con las reuniones y charlas con las diferentes salas para poder estrenarla y darla a conocer. Al mismo tiempo, trabajan en otra forma de representación, que encaje dentro del marco de la nueva normalidad que ha traído consigo la pandemia.

La ventaja de la autogestión, en este caso, es que los creadores son los que tienen el control casi total sobre las decisiones más importantes y ello, en una situación de crisis y desventaja como esta, ayuda a que el proyecto no se olvide o mute en algo que no coincida con los principios de quienes lo iniciaron.