Juan José Sánchez Balaguer (Orihuela, 1949) es Doctor por la Universidad Miguel Hernández, licenciado en Ciencias Políticas y Administración, Ciencias del Trabajo y Periodismo y posgraduado como Experto Internacional en Relaciones Industriales, por la Universidad de Alcalá de Henares.

Hablamos con el sobre las Industrias Culturales y Creativas, sector en el que tiene avalada experiencia.

 Juan José Sánchez Balaguer

Ha trabajado como periodista en diversos medios de comunicación durante más de 30 años. Entre 2001 y 2012 dirigió la Fundación Cultural Miguel Hernández. Actualmente, es miembro de esta, de la Fundación Patronato Histórico-Artístico de la Ciudad de Orihuela y de la Cátedra “Miguel Hernández”. Desde 2017 es codirector de la Cátedra Iberoamericana “Alejandro Roemmers de Industrias Culturales y Creativas.

¿Qué tienen en común todas las áreas que has estudiado (Ciencias Políticas, Derecho, Periodismo, Relaciones Industriales)?

Que, en el ejercicio profesional, permiten tener una visión mucho más amplia y fundada sobre las múltiples cuestiones que se presentan. El conocimiento de estos campos del saber responde a un deseo de constante puesta al día, un afán de curiosidad, para poder hablar con propiedad de las diversas cuestiones que se plantean en el trabajo cotidiano.

¿Qué conllevaba la gestión de la Fundación Miguel Hernández?

Un gran reto que fue desarrollado con mucha ilusión, mucho trabajo y mucha dedicación. Para ello, pude contar con importantes colaboraciones por parte de personas que entendieron la idea y se comprometieron con el proyecto desde el primer momento. Y, afortunadamente, al final del trayecto pudimos presentar un balance muy positivo.

No es cuestión de aburrir con datos, pero sí deseo resaltar las acciones desarrolladas en prácticamente todas las provincias españolas y una veintena de países de Europa, África, Asia y toda América; la digitalización de miles de documentos que convirtieron la web de la Fundación Cultural Miguel Hernándezón Cultural Miguel Hernández en un referente mundial del hernandismo, o las 169 publicaciones editadas, la rotulación de un Airbus de Iberia con el nombre del poeta y la denominación de la estación de Renfe –ya para siempre- como “Orihuela-Miguel Hernández”.

Sin olvidar a los dos centenares de alumnos trabajadores y beneficiarios de nuestros programas de formación y empleo, que constituyeron una referencia autonómica y nacional como modelo de iniciativas donde se conjugaban las nuevas tecnologías, la cultura y las acciones formativas orientadas a posibilitar un trabajo.

¿Qué principios cumple la fundación a día de hoy?

A día de hoy, la fundación –perfectamente dirigida por Aitor Larrabide, un estudioso hernandiano de prestigio internacional- sigue cumpliendo los objetivos que le encomiendan sus estatutos, con el condicionamiento de la reducción de recursos como consecuencia de la situación que vivimos en los últimos tiempos.

Supongo que la consecuencia de esto es que has recibido recientemente la Medalla al Mérito Hernandiano, ¿no?

La Medalla al Mérito Hernandiano es una de las mayores satisfacciones que he tenido en mi vida, sobre todo pensando en mi familia que ha visto como el esfuerzo y trabajo –por causa del cual no pude muchas veces atenderla como debiera- ha obtenido una recompensa que también pertenece, en muy buena parte, a mi mujer y mis hijos. Siempre agradeceré al patronato de la fundación su generosidad al concederme este reconocimiento.

¿En que se centran (o centraban) los Cursos de Verano sobre Miguel Hernández celebrados en el campus de Las Salesas-UMH?

Los Cursos de Verano sobre Miguel Hernández han ido abordando diversos aspectos de los muchos que pueden estudiarse en relación con la vida y obra del poeta: literatura, música, arte, medio ambiente, compromiso social, entre otros.

Gran parte de tu carrera se ha centrado en el estudio y la divulgación de la obra de Miguel Hernández, ¿por qué es tan importante?

Muchos jóvenes de mi generación sentimos el impacto de la poesía hernandiana, dentro y fuera de España. Por tanto, cuando se me presentó la oportunidad de divulgar su obra por todo el mundo no lo dudé un instante. Miguel Hernández, como dijo Buero Vallejo, y muchos nos hemos encargado de repetir, es un poeta necesario, pero además un poeta siempre actual porque habla de valores eternos: libertad, justicia, compromiso, solidaridad... Y un ejemplo inigualable de coherencia plena entre vida y obra. En definitiva, es un poeta que rompió moldes, un poeta universal.

¿Qué representa Miguel Hernández para Orihuela?

Miguel Hernández es consustancial a Orihuela, no puede entenderse el poeta sin su huerto, sin su higuera, sin sus calles y plazas, sin su paisaje y paisanaje. La poesía de Miguel Hernández ha servido para que se conociera Orihuela en muchos lugares del mundo.

¿En qué se centran los seminarios que impartes por todo el mundo?

He participado en ciclos de conferencias y seminarios sobre Miguel Hernández, pero también sobre cultura y nuevas tecnologías y desarrollo local, tanto dentro como fuera de España.

Eres codirector de la cátedra Iberoamericana Roemmers de Industrias Culturales y Creativas, ¿por qué es importante educar en esta materia?

La educación en Economía Creativa o Economía de la Cultura, donde se encuadran las Industrias Culturales y Creativas, es importante porque estudia los procesos económicos generados en torno a la actividad productiva basada en activos intangibles (cultura, creatividad, patrimonio, innovación, bienestar individual y colectivo…). Su estudio permite comprender los procesos económicos desde una perspectiva humana, cultural y social. Las industrias culturales crean riqueza y empleo. La cultura, el patrimonio cultural de las ciudades, es un factor de desarrollo económico. Tiene un gran potencial de desarrollo sostenible centrado en las personas, al amparo de las tecnologías digitales. De la cultura viven en España más de setecientas mil personas. En Barcelona, el sector de las industrias creativas ha creado 43.000 empleos en los últimos seis años, lo que supone el 13% de la ocupación en la ciudad condal. Creo que esto es suficiente para justificar la importancia de la formación en esta materia.

Juan José Sánchez Balaguer

¿En qué se basa esta Cátedra impartida en la Universidad Miguel Hernández de Elche?

La Cátedra Iberoamericana Alejandro Roemmers de Industrias Culturales y CreativasRoemmers de Industrias Culturales y Creativas de la Universidad Miguel Hernández, tiene como objetivos:

  • Investigación, desarrollo y transferencia del conocimiento para poner en valor las industrias culturales y creativas.
  • Fomentar el emprendimiento, la creatividad y la innovación de personas, empresas y/u organizaciones cuyo objetivo sea el desarrollo de iniciativas creativas y culturales.
  • Promover la importancia del sector cultural y creativo entre la Administración, asociaciones empresariales, organizaciones profesionales y sociedad en general.
  • Difundir el potencial de la cultura innovadora como factor de cohesión social y de desarrollo económico.
  • Poner a disposición de las Administraciones y entidades interesadas información solvente sobre las distintas ramas del sector cultural para que puedan elaborar estrategias y planes adecuados.
  • Contribuir a la profesionalización de las actividades culturales y creativas.

La Cátedra fomenta la investigación en materia de economía creativa. Para ello, centramos nuestra atención en conocer el estado actual de los trabajos científicos realizados en este ámbito en los países iberoamericanos para proponer nuevas líneas de investigación que permitan avances en la materia.

Entre las actividades previstas se encuentran:

  • Divulgación de la innovación en industrias culturales.
  • Organización de seminarios y jornadas específicas sobre la economía creativa.
  • Fomento del espíritu innovador a través de la oferta de cursos y títulos universitarios centrados en el emprendimiento, la estrategia, la innovación y la comercialización.
  • Realización de talleres sobre el uso de herramientas específicas de gestión, innovación, organización, comercialización, comunicación, internacionalización, aplicación de las TIC y la digitalización de organizaciones de economía creativa.
  • Fomento de la actividad empresarial en el ámbito de la economía digital y creativa y prestación de servicios de consultoría y asesoría en materia de innovación cultural.

¿Crees que es necesario poner la industria cultural en valor? ¿Por qué crees que se ha hablado tan poco de gestión en el ámbito cultural?

Por supuesto. Y, sin duda, ello va a ocurrir antes de lo que pensamos, de la mano de la imparable transformación digital.

En cuanto a la gestión, no puede concebirse un sector industrial sin buenos profesionales. En este caso, los profesionales de la gestión cultural deben conectar la cultura con la sociedad, a través de la programación cultural, proyectos culturales propios y fomento de ajenos.

Por ejemplo, si hablamos de artes escénicas, los responsables deben conocer los procesos de trabajo vinculados tanto a la creación -compañías de teatro, danza, música, productoras- como a la gestión y producción de espectáculos, festivales, equipamientos culturales y productos comercializables en soporte material o digital. Para ello, necesitan tanto una gran sensibilidad hacia la creación artística y un conocimiento de las nuevas tendencias, como un dominio de las herramientas de gestión que les permita diseñar proyectos y empresas viables. Creo que es indispensable una formación en gestión si queremos que aparezcan y se desarrollen buenos y viables proyectos culturales.


Entrevista realizada por Silvia Panadero, para el blog de IGECA.