Salta a la vista que la ética periodística y los principios que la integran tienen mucho peso a la hora de informar sobre el mundo de la cultura. Es por ello que conviene ahondar en este concepto para afrontar el reto que supone desarrollar un periodismo cultural verdaderamente ético.

Periodismo y cultura están destinados a ir de la mano. Y es que una de las principales labores de los periodistas es conectar a la sociedad con la cultura y la agenda cultural (exposiciones, conciertos, representaciones teatrales, etc.). Es aquí donde entra en juego la ética profesional: una valiosa brújula que nunca podemos perder de vista.

La ética periodística en el ámbito cultural

Qué es la ética periodística

La ética periodística es una variedad de la deontología que guía la actividad profesional de los periodistas. Naturalmente, sus mandatos competen a todas las ramas del periodismo: político, económico, deportivo, cultural, etc.

Dentro de este Código de Buenas Prácticas podemos encontrar normas y valores de índole jurídica y moral. Su objetivo es brindar un mínimo ético comúnmente aceptado que señale cuál es la forma correcta de actuar en el desempeño del periodismo.

A lo largo de la historia, han existido varios intentos de compendiar esta variante de la ética profesional. Entre ellos podemos destacar el Código Ético del Periodismo (1910) y el Credo de la Prensa Industrial (1913). Asimismo, merece la pena destacar los Principios Internacionales de Ética Profesional del Periodismo desarrollados por la UNESCO (1983) y el Código Europeo de Deontología del Periodismo (1993).

Principios éticos que todo periodista cultural debe tener

Veracidad

La unión de periodismo y ética da como resultado la obligación de suministrar información veraz. Así, el periodista cultural debe informar únicamente sobre hechos reales, completos y exactos que hayan sido debidamente investigados.

Objetividad

Cuando realiza su labor, el periodista cultural no debe ponerse ni a favor ni en contra de nadie. Muy al contrario, tiene que desarrollar su labor de forma imparcial, sin tratar de influir en la opinión de su audiencia.

Responsabilidad social: crucial para la ética periodística

El periodismo cultural solo puede ejercerse de manera ética cuando se lleva a cabo de forma responsable. Esto exige tomar conciencia de las consecuencias que desencadenan la comunicación. Una manifestación concreta de este principio sería informar de los errores que se hayan podido cometer.

Humanidad

El periodismo ético no puede menoscabar, bajo ningún concepto, la dignidad y la privacidad de las personas. Por eso, el ejercicio de esta profesión debe respetar en todo caso los derechos al honor y a la intimidad.

Accesibilidad

Se trata de uno de los principios éticos que mayor relevancia tienen en el periodismo cultural. Por lo tanto, el periodista debe facilitar el acceso y la participación del público en los medios para los que trabaja.

Vocación de servicio

El periodista cultural debe ser consciente de la necesidad de desarrollar su profesión conforme al interés general. A fin de cuentas, la razón de ser de su trabajo es prestar un servicio público que beneficie a la comunidad en su conjunto.

Pluralismo

El ejercicio periodístico tiene que respetar y promover la diversidad de opiniones y culturas. Su importancia para llevar a cabo una correcta difusión de la cultura es más que evidente so pena de caer en una comunicación cultural netamente etnocéntrica.

Cómo hacer un periodismo cultural ético

Tanto los periodistas propiamente dichos como las personas encargadas de gestionar la cultura deben observar las exigencias de la ética periodística. Esto se traduce en una comunicación efectiva de la que todos salen ganando: desde los propios informadores hasta el gran público.

Cuando se trata de informar sobre eventos culturales, la alianza entre periodismo y ética cristaliza en una serie de buenas prácticas:

  1. Reflejar las manifestaciones culturales tal y como son, sin adornos ni censuras de ningún tipo.
  2. Incentivar el acceso a la cultura con un lenguaje atractivo y comprensible.
  3. Promover la tolerancia y la multiculturalidad a través de una comunicación cultural con vocación internacionalista.
  4. El periodismo cultural también debe velar por el rigor informativo. Recurrir a fuentes fidedignas e investigar a fondo los hechos culturales sobre los que se informa son exigencias innegociables.
  5. Entender el papel del periodista cultural como intermediario entre el evento cultural y su audiencia. Tratar de manipular la decisión final del público, ya sea de manera positiva o negativa, sería contrario a la ética periodística.

Lo mejor para entender el significado del periodismo cultural ético es reflexionar sobre aquello que este pretende erradicar (informaciones sesgadas, difamatorias, infundadas, obtenidas violando el derecho a la intimidad, etc.). Recordemos que semejantes prácticas abusivas pueden darse en cualquier profesión relacionada con la comunicación, no siendo ajenas al mundo de la cultura.

 


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