Una comunicación efectiva es la base para que cualquier profesional o empresa de cualquier ámbito pueda conectar con su público y establecer un vínculo sólido con el mismo. Por eso, contar con una estrategia de comunicación sólida puede marcar la diferencia entre la consecución de los objetivos o el estancamiento en el avance hacia su logro.

Cómo desarrollar una estrategia de comunicación cultural con éxito

Qué es una estrategia de comunicación

Se trata del conjunto de acciones de comunicación que se llevan a cabo para lograr los objetivos que se han marcado con respecto a una determinada cuestión. Por ejemplo, para dar a conocer un determinado producto o servicio, para potenciar la imagen de una institución, para aumentar las ventas, etc.

Todas las acciones comunicativas llevadas a cabo por entidades y profesionales deben ser coherentes con la esencia y los valores de los mismos. Por eso, es necesario realizar una labor previa de planificación. A fin de decidir qué se va a comunicar, a quién, cómo y cuándo.

Las estrategias de comunicación son, en definitiva, planes integrales destinados a gestionar y mejorar la forma en la que una organización o una persona se comunican tanto a nivel interno (con su equipo) como a nivel externo (con el público, proveedores, inversores, etc.).


La importancia de las estrategias de comunicación

No es casualidad que estas estrategias se hayan vuelto tan importantes. Esto se debe a que son esenciales de cara a conseguir otros objetivos como:

Construir una imagen de marca

Una comunicación bien planificada construye y fortalece la imagen que una organización o un profesional transmiten hacia el exterior. Porque les permite trasladar sus valores, su misión y su visión de una forma coherente. 

Así se contribuye a que en la mente de la audiencia se cree una percepción positiva con respecto a quien transmite el mensaje.

Alineación de mensajes

Para ganarse la confianza del público, los mensajes deben estar bien alineados con los objetivos estratégicos de quien comunica el mensaje.

Si detrás de cada acción de comunicación hay una planificación detallada y cuidada, resultará mucho más complicado que pueda haber confusiones en los mensajes que den lugar a una ruptura de esa confianza.

Mejorar la competitividad

Hoy en día todos los mercados están saturados, y las organizaciones y los profesionales deben competir entre ellos para atraer el interés del público. 

La estrategia de comunicación resulta de gran interés en este sentido, porque contribuye a la diferenciación de los agentes que operan en el mercado. Si está bien diseñada y trabajada, se convertirá en una mejora competitiva para quien la aplica.

Medición y mejora continua

Una estrategia implica que detrás de cada acción de comunicación hay una labor de monitorización; es decir, que se están evaluando los resultados conseguidos con cada mensaje lanzado.

Algo que resulta de mucha utilidad para conocer el nivel de éxito y para realizar ajustes en la estrategia que puedan mejorar los resultados a medio y largo plazo.


Cómo crear una buena estrategia de comunicación cultural

Dentro del ámbito de la cultura, las estrategias de comunicación desempeñan un papel fundamental en la preservación, promoción y comprensión de la diversidad cultural; permiten que el público sepa más sobre las manifestaciones culturales que tiene a su disposición y se interese por las mismas.

Para lograr la efectividad, es importante dar estos pasos en la planificación:

Conocer en profundidad a la audiencia

El primer paso es investigar y comprender a fondo a los destinatarios de la campaña de comunicación. Considerar sus preferencias, sus comportamientos, su nivel de conocimientos y sus motivaciones culturales será esencial para poder conectar con ellos.

Así, la estrategia de comunicación de un museo nunca será igual si se dirige a personas de más de 50 años con estudios medios-altos, que a jóvenes de 16 años que apenas han tenido contacto con el mundo cultural.

Establecer objetivos claros

Toda buena estrategia gira en torno a unos objetivos específicos. Por tanto, desde el primer momento, debe quedar claro qué es lo que se intenta conseguir con una campaña específica de comunicación.

Seleccionar las plataformas adecuadas

Existen muchos canales a través de los cuales se puede lograr una comunicación cultural efectiva. La clave está en utilizar aquellos en los que el público potencial está más presente. Esto implica el uso de redes sociales, webs especializadas, colaboraciones con influencers, eventos en vivo, etc.

Desarrollar mensajes creativos

Con independencia de quién sea el público al que se dirige la comunicación, el mensaje enviado siempre debe reflejar un cierto nivel de creatividad. Además, tiene que ser capaz de despertar el interés y remover las emociones.

El objetivo es crear un mensaje que resuene en la cabeza de la audiencia y que le transmita la esencia única de ese evento, artista, etc., que se está intentando promocionar.

Una buena estrategia de comunicación orientada al campo de la cultura puede hacer mucho para lograr que el público se interese por este tema y, por eso, es importante dejarla en manos de profesionales.

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