Tener claro qué es el turismo sostenible es imprescindible para cumplir sus exigencias. De hecho, estas tienen cada vez más peso en el mundo de la gestión cultural.

Los abusos del pasado han dejado tras de sí una huella medioambiental difícil de ignorar. Consecuentemente, la explotación de las diversas actividades económicas debe estar en sintonía con el planeta, y la gestión cultural y turística no son una excepción.

Qué es el turismo sostenible y cuáles son las claves para conseguirlo

Qué es el turismo sostenible

El turismo sostenible es el modelo de gestión turística que, teniendo en cuenta el impacto medioambiental de esta actividad, persigue explotarla de forma perdurable en el tiempo. A tal fin, busca combatir, reducir y compensar los efectos negativos de los modelos turísticos convencionales.

La gestión turística sostenible o sustentable pretende paliar los perjuicios medioambientales, sociales, culturales y económicos causados por la sobreexplotación turística (overtourism). Estos daños comenzaron a ser palpables a partir de los años 90, siendo entonces cuando se comenzó a hablar de la necesidad de priorizar la sostenibilidad en el turismo.

Para comprender qué es el turismo sostenible debemos tener en cuenta a dos organizaciones que han tenido mucho que ver en su desarrollo. Nos referimos a la Organización Mundial del Turismo (OMT) y a la Federación EUROPARC con su Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS). Asimismo, este concepto también está íntimamente ligado a la idea del turismo circular y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) definidos por la ONU. 

Cuáles son los objetivos del turismo sostenible

Fueron recogidos en 2005 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Si bien se trata de 12 propósitos, podemos agruparlos en tres grandes bloques.

Velar por el patrimonio sociocultural

La riqueza cultural es el gran motor de cualquier explotación turística, ya que en ella reside el carácter distintivo de la comunidad. Es por ello que el gestor turístico debe hacer todo lo posible por respetar y mejorar tanto el patrimonio histórico como la cultura local.

La expresión “pan para hoy y hambre para mañana” define bastante bien la gestión turística a la vieja usanza. No en vano, es lo que nos ha hecho darnos cuenta de la importancia del turismo sostenible. Ciertamente, la masificación del turismo cultural puede carecer de miras a largo plazo. Así, el abuso irresponsable de los recursos turísticos mataría a la gallina de los huevos de oro más pronto que tarde. 

Cuidar el medio ambiente

  1. Pureza ambiental: reducir la contaminación y la generación de residuos.
  2. Uso eficiente de los recursos: evitar o reducir el consumo de aquellos que sean escasos y no renovables.
  3. Diversidad biológica: promover la conservación de las áreas naturales.
  4. Integridad del ecosistema: priorizar su conservación y minimizar la degradación del entorno.

 Promover la justicia y el bienestar

  1. Orientación a futuro: garantizar la viabilidad de la explotación para que esta siga siendo capaz de generar beneficios a largo plazo.
  2. Riqueza local: orientar la explotación hacia la prosperidad del núcleo poblacional al que pertenece.
  3. Puestos de trabajo: reforzar la cantidad y cantidad del empleo, al tiempo que se garantizan unas buenas condiciones laborales.
  4. Equidad social: las ganancias derivadas del turismo deben beneficiar equitativamente a la comunidad. 
  5. Control local: involucrar a la población receptora en la toma de decisiones relativas a la gestión turística.
  6. Bienestar social: preservar y mejorar la calidad de vida del destino anfitrión.
  7. Satisfacción del visitante: su disfrute de la explotación turística debe ser satisfactorio, seguro e igualitario.

Cómo desarrollamos un turismo sostenible 

  • Priorizar la planificación de la gestión turística. Ello también abarca la correcta administración de recursos y residuos.
  • Apostar por la capacitación específica de los diversos agentes implicados en el proceso (gestores culturales, hosteleros, responsables de marketing, etc.). Gracias a ello, todos los perfiles profesionales podrán entender qué es el turismo sostenible y cómo pueden contribuir a él. 
  • Fomentar el turismo de proximidad y los medios de transporte menos contaminantes para reducir la huella de carbono.
  • Concienciar a los turistas sobre la importancia de seguir hábitos sostenibles para preservar la conservación del destino turístico (por ejemplo, economizar el uso de agua y plástico). 
  • Implementar prácticas de marketing ético: por tales entendemos aquellas que muestran la realidad del destino turístico sin falsearla o adornarla con el fin de atraer a más turistas.
  • Poner en valor la artesanía y la gastronomía locales. Esto resulta muy valioso para el desarrollo económico de la zona y el mantenimiento de sus tradiciones.

Desde luego, saber qué es el turismo sostenible no basta para armonizar el medio ambiente y la explotación turística de la cultura. Es aquí donde la formación de calidad marca la diferencia, y eso es lo que te proporciona nuestros cursos, como el Curso de Especialización en Dirección y Gestión de Turismo Cultural y Patrimonio, el Curso Interpretación del Patrimonio y Turismo Cultural, o el Curso Turismo Cultural. ¿Te interesa?