La presentación de un libro es una de las acciones de marketing más importantes que puedan darse con respecto a esta creación cultural. Es la fórmula a través de la que conseguimos que el público conozca la obra, se interese por ella y decida leerla.

La presentación es la primera impresión que los lectores van a tener sobre la obra, de ahí la importancia de que esté bien organizada y sea capaz de despertar el interés y la curiosidad. Además, es fundamental intentar conseguir una conexión emocional para que los posibles lectores se sientan más cercanos al libro y deseen acercarse a él.

Claves para organizar la presentación de un libro

Para lograrlo, debemos conocer los pasos esenciales que nos ayudan cuando se trata de cómo hacer la presentación de un libro.

Conocer a la audiencia

Siempre que hay que promocionar un producto o un servicio, es esencial conocer a la audiencia. En el caso de la presentación de un libro, debemos tener claro cómo es el perfil del lector prototipo de esa obra.

Cuanto mejor se conoce a la audiencia, más fácil es buscar ideas que puedan ayudar a captar su atención desde el primer momento.

Dominar el contenido

La mayoría de los autores confían en especialistas cuando buscan cómo presentar un libro.  Este especialista puede saber mucho de marketing y de organización de eventos, pero, para cumplir su misión, debe acercarse también a esa obra con la que tiene que trabajar.

Una de las primeras responsabilidades de quien está organizando la presentación es leer el libro. Pero no basta solo con esto, hay que ir un poco más allá. Para entender bien el significado de la obra y todo lo que el autor desea transmitir con ella, no hay nada mejor que tratar estos temas directamente con él.

Quién organiza la presentación debe conocer aspectos clave de la obra como los personajes, la trama y los argumentos principales, casi con la misma profundidad con la que lo hace el propio autor. Y es que, si conocemos los puntos fuertes del libro, será más fácil destacar aquellos que sabemos que pueden despertar más interés en el público.

Promocionar el evento

La promoción del evento es una parte fundamental de la organización del mismo. Necesitamos que este sea conocido por aquellas personas que son lectoras potenciales de la obra en cuestión.

Por eso, una vez que se conoce la fecha en la que se va a llevar a cabo la presentación, hay que empezar a trabajar en la promoción de este evento combinando acciones online y offline.

Fuera de línea, a través de anuncios en el lugar en el que se realizará la presentación y los alrededores del mismo. En línea, a través de las redes sociales principalmente.

De hecho, para conseguir todavía más difusión, se recomienda hacer un evento híbrido en el que los interesados puedan acudir físicamente al lugar en el que se desarrolla el evento de presentación, pero que también se retransmita este en streaming para quienes no pueden desplazarse. Esto maximiza la cantidad de personas a las que se puede llegar con la presentación de un libro.

Establecer una estructura clara y atractiva

El evento debe estar estructurado de una manera lógica y que resulte interesante para los asistentes.

Se puede empezar con una pequeña introducción por parte del autor que capte inmediatamente la atención de la audiencia, y luego hacer un recorrido estructurado que destaque los puntos más interesantes del libro, pero sin llegar a desvelar nada que pueda estropear la lectura.

Para ayudar a crear una conexión emocional, el autor puede compartir con sus lectores algunas de las experiencias personales que ha vivido en relación con su obra: cómo surgió la inspiración, alguna anécdota que le haya ocurrido durante el proceso de escritura, etc.

También es interesante promover la participación del público a través de un turno de preguntas una vez que el autor haya finalizado su exposición. Y, en última instancia, es fundamental que los asistentes puedan comprar en el lugar del evento el libro y llevárselo firmado por su creador.

Cuidar el diseño visual

La presentación de un libro es mucho más que una charla o un encuentro con el autor. Esta debe trabajarse a nivel visual, creando un escenario con elementos que enriquezcan el discurso y ayuden a transmitir la atmósfera de la obra.

Tener un plan B

Cuando se organizan eventos culturales o de cualquier otro tipo, siempre pueden surgir imprevistos. Aunque es imposible anticiparse a todos ellos, nunca está de más diseñar un plan B para hacer frente a los más habituales en caso de que lleguen a surgir.


 

Al final, lo que buscamos con la presentación de un libro es dar a conocer la obra, pero también que la experiencia sea lo más satisfactoria posible para los asistentes.

Precisamente por ello, vamos a cuidar hasta el más mínimo detalle. ¿Te gustaría tomar parte en la preparación de este tipo de eventos? Fórmate en el Instituto de Gestión Cultural y Artística con cursos como Dirección y Gestión Editorial o Marketing Editorial.